03/03/2026
3 DE MARZO
SUPERAR LA OBSTINACIÓN
Así es que nuestras dificultades, creemos, son básicamente
producto de nosotros mismos; surgen de nosotros,
y el alcohólico es un ejemplo extremo de la obstinación
desbocada, aunque él piense que no es así.
Por encima de todo, nosotros los alcohólicos tenemos
que librarnos de ese egoísmo. ¡Tenemos que hacerlo o nos mata!
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 62
Durante muchos años mi vida giraba alrededor de
mí mismo. Estaba consumido por el ego en todas sus
formas —el egoísmo, el egocentrismo, la lástima de
mí mismo— todos los cuales brotaban de mi soberbia.
Hoy, mediante la Comunidad de Alcohólicos
Anónimos, se me ha regalado la oportunidad de
practicar los Pasos y las Tradiciones en mi vida diaria,
se me ha regalado mi grupo y mi padrino, y la
capacidad —si elijo hacerlo— para dejar mi orgullo
a un lado en todas las circunstancias que mi vida me
puede presentar.
Hasta que no pudiera mirarme a mí mismo y ver
que en muchas circunstancias yo era el problema y
responder de la forma apropiada interna y externamente;
hasta que no pudiera deshacerme de mis
esperanzas y darme cuenta de que mi serenidad
estaba en proporción directa con ellas, no podría
experimentar la serenidad y la sana sobriedad
*Pensamiento del día*
Después de habernos rendido, el problema de la bebida queda fuera de nuestras manos y en manos de Dios. Lo que tenemos que hacer es asegurarnos de nunca volver a tomar el problema en nuestras propias manos. Déjalo en manos de Dios. Siempre que me sienta tentado a beber, debo decirme: "No puedo hacerlo. Hice un trato con Dios de no beber. Sé que Dios no quiere que beba, así que no lo haré". Al mismo tiempo, hago una breve oración a Dios para pedirle la fuerza necesaria para cumplir el trato con Él.
*¿Voy a cumplir mi trato con Dios?*
*Meditación del día.*
Intentaré crecer en esta nueva vida. Pensaré a menudo en cosas espirituales e inconscientemente, creceré. Cuanto más me acerque a la nueva vida, más veré mi incapacidad. Mi sensación de fracaso es una señal inequívoca de que estoy creciendo en la nueva vida. Solo la lucha duele. En la pereza —física, mental o espiritual— no hay sensación de fracaso ni incomodidad. Con la lucha y el esfuerzo, soy consciente no de mi fuerza, sino de mi debilidad, hasta que realmente vivo la nueva vida. Pero en la lucha, siempre puedo confiar en el poder de Dios para ayudarme.
*Oración del día:*
Ruego para ver señales de mi crecimiento en la nueva vida. Ruego para seguir siempre esforzándome por crece
SOLO POR HOY
Recaída
«Habrá momentos, sin embargo, en los que tendremos realmente ganas de beber. Queremos escapar, nos sentimos terriblemente mal. Hace falta que nos recuerden de dónde venimos y que esta vez será peor. Es en este momento cuando más necesitamos el programa.»
Si estamos contemplando la posibilidad de una recaída, deberíamos imaginar nuestra manera de beber hasta el amargo final. Para muchos, este final consiste en problemas médicos graves, cárcel o incluso la muerte. ¿Cuántos conocemos a personas que recayeron después de muchos años sobrias y que murieron a causa de la enfermedad?
Pero hay una muerte que acompaña el regreso al alcoholismo activo quizás peor que la muerte física. Se trata de la muerte espiritual que experimentamos cuando nos apartamos de nuestro Poder Superior. Si volvemos a beber, la relación espiritual que hemos forjado a lo largo de los años, se debilita y puede que hasta desaparezca. Nos sentiremos realmente solos.
Sin duda pasamos por períodos oscuros en nuestra recuperación. Sólo hay una manera de superar esos momentos difíciles: con fe. Si creemos que nuestro Poder Superior nos acompaña, entonces sabemos que todo saldrá bien.
Por muy mal que nos sintamos, una recaída nunca es la solución. Juntos descubrimos la recuperación. Si nos mantenemos sobrios, se disipa la oscuridad y llegamos a un contacto más profundo con nuestro Poder Superior.
Sólo por Hoy:
Agradezco a mi Poder Superior el regalo de estar en unidad con A.A. Sé que una recaída no es la salida. Cualquiera sea el desafío que se me presente, lo afrontaré junto con el Dios que yo concibo.