31/05/2026
No existe una sola causa que explique por qué una persona desarrolla un TCA.
Hay personas que pueden tener una mayor vulnerabilidad biológica o rasgos psicológicos específicos —como perfeccionismo, alta autoexigencia, sensibilidad emocional o dificultad para regular emociones— y, al interactuar con ciertos ambientes, experiencias o contextos, el riesgo puede aumentar.
Factores como la presión estética, comentarios sobre el cuerpo, experiencias traumáticas, dinámicas familiares, bullying o redes sociales no “causan” por sí solos un TCA, pero sí pueden influir en cómo se manifiesta.
Entender esta interacción ayuda a dejar atrás la culpa y a mirar los TCA desde una perspectiva más integral y humana.