19/08/2026
🎒🧠 Cuando comenzar una nueva escuela también da miedo
Nueva secundaria, nueva preparatoria, universidad… nuevos compañeros, nuevos maestros, nuevas reglas, nuevas expectativas y, muchas veces, una nueva versión de sí mismos.
Para algunos adolescentes y jóvenes, comenzar un nuevo espacio educativo representa emoción y entusiasmo. Para otros, puede convertirse en una fuente importante de ansiedad.
Y hay algo que como madres, padres y adultos responsables necesitamos recordar:
La ansiedad ante un cambio importante no significa necesariamente que algo esté mal.
Muchas veces significa que estamos frente a algo desconocido y nuestro cerebro está intentando anticipar lo que podría ocurrir.
Durante estas etapas pueden aparecer pensamientos como:
💭 “¿Y si no le caigo bien a nadie?”
💭 “¿Y si todos son mejores que yo?”
💭 “¿Y si no puedo con las materias?”
💭 “¿Y si me hacen bullying?”
💭 “¿Y si no encuentro amigos?”
💭 “¿Y si no logro adaptarme?”
💭 “¿Y si decepciono a mis papás?”
La incertidumbre puede ser especialmente intensa durante la adolescencia, una etapa en la que las relaciones sociales, la identidad y la necesidad de pertenencia adquieren una importancia enorme.
La Organización Mundial de la Salud señala que aproximadamente 1 de cada 7 adolescentes de entre 10 y 19 años presenta algún problema de salud mental, y que los trastornos de ansiedad se encuentran entre los más frecuentes durante esta etapa.
Pero no debemos confundir estar nervioso ante una transición con tener un trastorno de ansiedad.
La pregunta importante es:
🔎 ¿La ansiedad está siendo temporal y manejable o está comenzando a interferir con su vida?
Un adolescente puede sentirse nervioso, tener algunas dificultades para dormir o preocuparse durante los primeros días.
Eso puede formar parte del proceso de adaptación.
Sin embargo, debemos prestar mayor atención cuando aparecen señales como:
⚠️ Evitación constante de asistir a clases.
⚠️ Dolores de cabeza, estómago u otras molestias físicas frecuentes sin una explicación médica suficiente.
⚠️ Crisis de ansiedad o miedo intenso.
⚠️ Aislamiento social.
⚠️ Cambios importantes en el sueño o alimentación.
⚠️ Descenso significativo en el rendimiento escolar.
⚠️ Preocupación constante por ser rechazado, juzgado o humillado.
⚠️ Negativa persistente a acudir a la escuela.
⚠️ Ansiedad que interfiere de manera importante con sus actividades cotidianas.
La American Psychological Association recomienda buscar apoyo profesional cuando la ansiedad interfiere con la jornada escolar, el progreso académico o las relaciones sociales.
❤️ ¿Cómo podemos ayudarlos?
1. No minimices lo que sienten
Frases como:
❌ “No tienes por qué estar nervioso.”
❌ “Todos pasan por eso.”
❌ “Ya eres grande, tienes que poder.”
❌ “No pienses en eso.”
pueden hacer que el adolescente sienta que sus emociones son incorrectas.
En lugar de eso podemos decir:
“Entiendo que te dé miedo. Es un cambio importante y no tienes que saber desde el primer día cómo va a salir todo.”
Validar una emoción no significa reforzar el miedo.
Significa ayudarle a sentirse comprendido mientras desarrolla recursos para enfrentar aquello que le preocupa.
2. Pregunta en lugar de asumir
No todos los adolescentes tienen miedo de lo mismo.
Para uno puede ser el rendimiento académico.
Para otro, hacer amigos.
Para otro, separarse de su grupo anterior.
Para otro, sentirse “el nuevo”.
Y para algunos, la presión de cumplir con las expectativas familiares
Preguntas sencillas pueden abrir conversaciones importantes:
🗣️ “¿Qué es lo que más te preocupa de entrar ahí?”
🗣️ “¿Qué sería lo más difícil para ti?”
🗣️ “¿Hay algo que te gustaría que yo hiciera para ayudarte?”
A veces necesitan soluciones.
Y otras veces necesitan simplemente sentir que pueden hablar sin ser juzgados.
3. Ayúdales a prepararse, no a evitar
La preparación puede disminuir parte de la incertidumbre.
Conocer el lugar, revisar horarios, identificar salones, conocer rutas de transporte, organizar materiales y establecer rutinas puede ayudar a que lo desconocido se vuelva un poco más familiar.
La APA recomienda precisamente preparar progresivamente las rutinas y, cuando sea posible, familiarizarse previamente con el espacio escolar.
Pero cuidado:
acompañar no significa hacer todo por ellos.
El objetivo no es eliminar cada situación que pueda producir ansiedad, sino ayudarles a descubrir:
“Puedo sentir miedo y aun así puedo hacerlo.”
4. Evita convertir el rendimiento en su identidad
Entrar a una nueva escuela también puede activar una enorme presión académica.
Necesitamos recordarles que:
una calificación no determina su inteligencia, su valor ni su futuro.
En lugar de preguntar únicamente:
📚 “¿Cuánto sacaste?”
también podemos preguntar:
❤️ “¿Cómo te sentiste hoy?”
❤️ “¿Qué fue lo más difícil?”
❤️ “¿Qué te salió bien?”
❤️ “¿Hay algo en lo que necesites apoyo?”
Porque adaptarse también es un logro.
5. Ayúdales a construir pertenencia
Una transición escolar no es solamente académica.
También implica construir nuevas relaciones, encontrar espacios seguros y desarrollar nuevamente un sentido de pertenencia.
La evidencia sobre las transiciones educativas señala la importancia de las relaciones positivas entre estudiantes, familias y escuelas, así como del sentido de pertenencia y del apoyo social.
Por eso, actividades deportivas, culturales, artísticas o grupos escolares pueden convertirse en oportunidades importantes para crear vínculos.
🌱 Y quizá lo más importante…
No podemos prometerles que todo saldrá bien.
No podemos garantizarles que encontrarán amigos inmediatamente.
No podemos evitarles cada fracaso, cada rechazo, cada dificultad académica o cada momento incómodo.
Pero sí podemos enseñarles que no tienen que enfrentar todo eso solos.
A veces acompañar a un adolescente no significa decir:
“No tengas miedo.”
Significa decir:
“Puedes tener miedo. Yo voy a estar aquí mientras aprendes a atravesarlo.”
Porque el objetivo no es criar jóvenes que nunca sientan ansiedad.
🌱 El objetivo es ayudarles a desarrollar las herramientas necesarias para reconocerla, regularla y continuar avanzando a pesar de ella.
Y si la ansiedad comienza a interferir significativamente con su vida escolar, social, familiar o cotidiana, pedir apoyo psicológico no significa que hayamos fallado como padres.
Significa que estamos tomando en serio su bienestar.
🧠❤️ Acompañar también es cuidar.
— Mtra. Johana Soto
Psicoterapeuta
📚 Bibliografía y fuentes de consulta
World Health Organization. (2025). Mental health of adolescents.
American Psychological Association. (2024). Back-to-school can be a stressful time. How to help your kids transition.
American Psychological Association. Students Experiencing Anxiety.
van Rens, M., Haelermans, C., Groot, W., & Maassen van den Brink, H. (2018). Facilitating a Successful Transition to Secondary School: (How) Does it Work? A Systematic Literature Review. Adolescent Research Review, 3, 43–56.
Beatson, R., et al. (2023). Improving primary to secondary school transitions: A systematic review of school-based interventions to prepare and support student social-emotional and educational outcomes. Educational Research Review, 40.