28/08/2026
Hay decisiones que sabemos que tenemos que tomar aunque sepamos perfectamente cuánto nos van a doler. Decir adiós a alguien que queremos, poner un límite, dejar una relación, renunciar a algo que nos costó muchísimo construir o elegir un camino que implica perder una parte de lo que conocíamos.
Y quizá eso es lo más difícil de la evolución: aceptar lo que viene con todo lo que conlleva. Hay decisiones que nos rompen un poquito, que nos dejan con dudas y que durante un tiempo nos hacen preguntarnos si hicimos bien.
Ese dolor casi siempre tiene que ver con que había algo del otro lado que sí amábamos, y soltarlo también duele aunque haya sido correcto.
Pregunta al universo:
¿A qué me estoy aferrando de esa versión de mí, de esa situación, que si dejo ir siento que me pierdo?
Si estás sosteniendo una decisión así ahora mismo y necesitas hacerlo con herramientas, no solo con fuerza de voluntad, en sesión trabajamos directo en la raíz. Agenda tu sesión 1:1, mándame un DM