13/08/2026
Hay vínculos que terminan mucho antes de que tengamos el valor de aceptarlo. Y a veces, lo más difícil no es soltar a una persona, sino aceptar que aquello que alguna vez nos hizo bien ya no nos hace bien hoy.
Aceptar un final no significa que no haya amor, que no haya dolido o que todo haya sido un error. Significa reconocer cuándo un vínculo dejó de ser un lugar donde podemos crecer, sentirnos seguros y ser nosotros mismos.
A veces cerrar una etapa también es una forma de cuidarnos. 🤍