11/05/2026
Hace unos días fui a ver la exposición de Leonora Carrington y salí con la sensación de que hay cosas dentro de nosotros que no quieren ser explicadas tan rápido.
Sus figuras parecen venir de un sueño, pero también de algo muy humano: lo extraño, lo intuitivo, lo que todavía no encuentra palabras.
Pensé en cómo muchas veces llegamos a terapia queriendo entendernos “correctamente”, cuando en realidad primero necesitamos poder escuchar lo que sentimos, aunque todavía no tenga forma clara.
A veces el arte hace eso:
nos acerca a partes nuestras que estaban esperando ser miradas distinto.