Amor & Duelo. Terapia tanatológica

Amor & Duelo. Terapia tanatológica Tanatóloga certificada por el Instituto Mexicano de Tanatología A.C. Brindo apoyo y acompañamiento.

07/08/2026

LA PÉRDIDA DE QUIEN FUIMOS

Un día descubres que ya no puedes hacer algunas cosas como antes.

Subir unas escaleras sin detenerte.

Leer una letra pequeña sin buscar los lentes.

Caminar al mismo ritmo.

Recordar un nombre con la misma rapidez.

Nadie suele advertirnos que esos pequeños cambios también pueden doler.

Porque cada uno implica despedirse, poco a poco, de la persona que fuimos.

Con la edad, la vida nos confronta con pérdidas: las capacidades que cambian, la independencia que se transforma, los proyectos que quizá ya no podrán realizarse o la imagen que teníamos de nosotros mismos.

Envejecer también puede ser un duelo.

Y no es que la vejez sea una tragedia. Más bien, toda transformación importante nos invita a despedirnos de algo que fue valioso.

Nombrar esas pérdidas nos permite tratarnos con la misma compasión con la que acompañaríamos a alguien más.

Quizá el desafío consista en descubrir que, incluso cuando algunas cosas cambian, seguimos siendo dignos de amor, de respeto y de sentido.

Porque el paso del tiempo transforma muchas cosas.

Pero nunca debería arrebatarnos la posibilidad de seguir encontrando valor en la vida que aún tenemos por delante.

06/08/2026

CUIDAR A OTRO NO ES CUALQUIER COSA

El despertador suena varias veces durante la noche.

Es hora de darle un medicamento, ayudarle a cambiar de posición o comprobar que sigue respirando con tranquilidad.

Sin darte cuenta, los días empiezan a organizarse alrededor de consultas médicas, estudios, horarios y pendientes que antes no existían.

Poco a poco, algunas partes de tu vida quedan en pausa: Las salidas, el descanso, los planes. A veces, incluso el trabajo o el tiempo para ti.

Y, aunque cuidas con amor, también tienes que despedirte de muchas cosas.

En Tanatología hablamos de esas pérdidas silenciosas que acompañan a quienes cuidan a un ser querido con una enfermedad grave o en el final de la vida.

Porque el duelo no siempre comienza con la muerte.

Con frecuencia empieza mucho antes, mientras la enfermedad transforma la rutina, los proyectos, la relación con esa persona... y también contigo mismo.

Reconocer ese desgaste no significa amar menos ni que desees que todo termine porque eres malo o egoísta.

Se trata de aceptar que cuidar también implica renuncias, cansancio, ambivalencia y emociones que pocas veces encuentran un espacio donde ser nombradas.

Quien cuida también necesita ser escuchado, descansar, comer a sus horas, salir a distraerse. Y también un lugar donde no tenga que ser fuerte todo el tiempo.

Porque acompañar a alguien en uno de los momentos más difíciles de su vida no debería significar quedarse solo con todo lo que ese camino también va dejando atrás.

05/08/2026

Ella es Lula. 🩵✨
Quizá ya la habías visto antes, porque siempre ha estado ahí, discretamente, en el logo de Amor y Duelo.
La libélula no llegó por casualidad. En muchas culturas simboliza la transformación, la esperanza y la capacidad de adaptarse incluso después de las experiencias más difíciles. Nos recuerda que el cambio no siempre es el final de algo, sino también el inicio de una nueva forma de seguir adelante.
Por eso hoy Lula deja de ser solo parte de nuestro logo para convertirse en una compañera de este espacio.
Aparecerá de vez en cuando para compartir reflexiones, recursos y pequeños recordatorios de que, incluso en medio del dolor, también puede existir un lugar para la calma, la ternura y el sentido.
Bienvenida, Lula.

02/08/2026

CUANDO EL AMOR NO ALCANZA

Si recientemente terminaste una relación de pareja, seguramente sabes que decirle adiós también implica despedirte de una parte de tu vida

Quiero compartirte una historia.

No te prometo que vaya a darte respuestas contundentes ni que vaya a hacer que duela menos.

Sólo es que, a veces, descubrir que alguien más ha puesto en imágenes aquello que estamos viviendo puede hacernos sentir un poco menos solos.

🎬 Historia de un matrimonio

Con frecuencia pensamos que una separación ocurre el día en que una pareja decide terminar.

Pero quienes la han vivido saben que el duelo suele extenderse mucho más allá.

Se despiden las rutinas, los planes compartidos, la casa imaginada, la manera en que nos nombrábamos.

Y, en ocasiones, hasta la versión de nosotros mismos que existía dentro de esa historia.

Esta película no busca decir quién tuvo la razón. Tampoco presenta héroes o villanos.

Muestra, con enorme sensibilidad, que dos personas pueden amarse profundamente y, aun así, descubrir que ya no pueden seguir caminando juntas.

Quizá por eso resulta tan valiosa para quienes atraviesan una ruptura.

Y eso se debe a que no intenta explicar el dolor, sino que lo reconoce.

Sentirnos reconocidos es el primer paso para dejar de preguntarnos si estamos exagerando lo que sentimos.

Si este momento de tu vida se parece, aunque sea un poco, a esta experiencia, quizá esta historia pueda hacerte compañía.

Claro, no va a decirte cómo vivir tu duelo.

Pero sí va a recordarte que no eres la única persona intentando reconstruir su vida después de despedirse de un futuro que alguna vez imaginó.

Mi trabajo no busca apresurar procesos ni “arreglar” emociones.Ofrezco, en cambio, un espacio seguro, humano y compasivo...
02/08/2026

Mi trabajo no busca apresurar procesos ni “arreglar” emociones.

Ofrezco, en cambio, un espacio seguro, humano y compasivo donde cada persona pueda mirar su historia, expresar su dolor y encontrar nuevas formas de vivir, aun después de experiencias profundamente difíciles.

Porque en medio del duelo, el amor sigue existiendo. Y es precisamente el amor lo que nos ayuda a encontrar sentido a la vida.

01/08/2026

¿QUÉ HACER CON LAS PERTENENCIAS DE QUIEN MURIÓ?

En mis años de práctica, esta pregunta es de las infaltables en algún punto del proceso de duelo. Pero no todos tienen la oportunidad de tomar una decisión basada en sus propias necesidades.

Hay personas que, al volver del hospital o del funeral, descubren que alguien ya guardó la ropa, vació la habitación o repartió las pertenencias de quien murió.

Y, aunque esa decisión haya nacido del cariño, no siempre se vive como un alivio. De hecho, en la mayoría de los casos se siente como un nuevo duelo.

Es como si también les hubieran arrebatado la posibilidad de decidir cuándo estaban listas para dar ese paso.

Con frecuencia me preguntan cuál es el momento correcto para guardar la ropa, mover los objetos o transformar ese espacio.

Y mi respuesta suele ser la misma: No existe un calendario universal para hacerlo.

Hay personas que necesitan hacerlo pronto porque permanecer entre esos objetos resulta demasiado doloroso.

Otras necesitan que las cosas se queden un tiempo donde estaban, porque eso les ayuda a asimilar poco a poco la ausencia.

Ninguna de esas formas de vivir el duelo es, por sí misma, mejor que la otra.

Lo importante es que, siempre que sea posible, esta decisión nazca de quien está viviendo la pérdida y no de la prisa, la incomodidad o las expectativas de los demás.

Despedirse también puede implicar decidir qué conservar, qué transformar y qué dejar ir.

Y esas decisiones merecen ser tomadas con el mismo respeto con el que honramos la historia compartida con quien ya no está.

30/07/2026

HÉCATE: LA DIOSA DE LAS ENCRUCIJADAS

Toda encrucijada en la vida puede causarnos angustia.

El camino por el que veníamos desapareció con una pérdida, un diagnóstico, una despedida o un cambio que nunca imaginamos.

Todavía no sabemos hacia dónde ir. Sólo sabemos que ya no podemos volver.

Los antiguos griegos representaron esa experiencia en la figura de Hécate, la diosa de las encrucijadas. Con frecuencia era representada sosteniendo antorchas, no para mostrar el final del camino, sino para iluminar lo suficiente como para dar el siguiente paso.

Quizá por eso su mito sigue teniendo sentido siglos después.

Porque hay etapas en las que la vida no nos ofrece respuestas claras. Nos invita, simplemente, a seguir caminando en medio de la incertidumbre.

En el duelo solemos desear que alguien nos diga cuál es el camino correcto. Pero, muchas veces, ese sendero solamente se revela mientras avanzamos.

Tal vez la enseñanza de Hécate no sea que siempre sabremos hacia dónde ir.

Sino que, incluso cuando la oscuridad nos impide ver el horizonte, podemos confiar en que un paso sincero es suficiente para acercarnos al siguiente.

No necesitamos tener toda la vida resuelta para continuar. En ocasiones basta con encontrar la luz necesaria para dar el paso de hoy.

29/07/2026

LA ACTITUD ES UN VALOR

¿Alguna vez has sentido que la vida decidió por ti?

Un diagnóstico. Una pérdida. Una traición. Una llamada que cambió todo en unos minutos.

Ninguna de esas experiencias fue elegida.

Y, sin embargo, después de que ocurren, aparece una pregunta que suele acompañarnos durante mucho tiempo: “¿Qué hago ahora con esto que llegó a mi vida?”.

Desde esa interrogante, se pone en marcha algo que en Logoterapia llamamos “actitud”. Y, ojo, que ello no consiste en sonreír, ser fuertes o intentar que nada nos afecte.

La actitud comienza cuando reconocemos que no siempre podemos elegir lo que nos sucede, pero sí podemos descubrir, poco a poco, cómo responder a ello.

No significa dejar de sentir miedo, apresurar el dolor ni convencernos de que todo está bien. Más bien, lo que invita es a preguntarnos, incluso en medio de la adversidad: “¿Quién quiero ser frente a esta experiencia?”.

Esa respuesta no aparece de un día para otro.

Va tomando forma cada vez que decidimos pedir ayuda, cuidar de nosotros, aceptar una realidad difícil o dar un paso, por pequeño que sea, hacia la vida que todavía nos espera.

Quizá esa sea una de las expresiones más profundas de la libertad. No elegir todo lo que nos ocurre, sino escoger, una y otra vez, la manera en que queremos responder a ello.

28/07/2026

¿Qué ocurre cuando el duelo también sacude nuestra fe?

He acompañado personas cuya fe les dio un profundo consuelo.

Y también a otras cuya pérdida sacudió sus creencias hasta los cimientos.

En ninguno de los dos casos me correspondió decirles cómo debían vivir esa experiencia.

Cuando alguien pierde a un ser amado, no sólo puede cambiar la manera de mirar la vida. A veces también cambia la manera de mirar a Dios.

Hay quienes encuentran refugio en la oración. Y hay los que dejan de rezar porque sienten que ya no saben qué pedir o que no son escuchados.

Algunas personas experimentan una paz profunda.

Otras se descubren haciendo preguntas que nunca antes se habían atrevido a formular.

"¿Por qué permitió esto?"

"¿Dónde estaba cuando más lo necesitaba?"

"¿Cómo seguir creyendo después de lo que pasó?"

En consulta he aprendido que esas preguntas no son una señal de una fe débil.

Con frecuencia son la expresión de un amor profundamente herido.

No creo que el acompañamiento consista en ofrecer respuestas apresuradas ni en pedirle a alguien que crea de una determinada manera.

Creo que, a veces, acompañar también significa permanecer al lado de quien está intentando reconstruir, poco a poco, la relación con su propia fe... o incluso buscando comprender qué lugar ocupa ahora en su vida.

El duelo puede transformar muchas cosas.

También la espiritualidad.

Y quizá no siempre necesitamos respuestas inmediatas.

A veces basta con encontrar un espacio donde nuestras preguntas también sean bienvenidas.

28/07/2026

CUANDO YA NO HAY UN “NOSOTROS”

Hay despedidas que no ocurren en un funeral pero que pesan en el alma con un dolor intenso.

Ocurre cuando alguien te pregunta por esa persona... y, por primera vez, respondes: "Ya no estamos juntos”.

Una separación de pareja no sólo implica la ausencia de quien amamos. Es el mensaje que ya no llega, las fotos que recuerdan lo que eran juntos y la angustia de saber que ya no irán de vacaciones como cada año.

También deja un vacío en los proyectos compartidos, en las rutinas, en los planes que parecían seguros y, muchas veces, en la manera en que imaginábamos nuestro futuro.

Asimismo, este duelo tiene algo de ambiguo, porque esa persona sigue viva, pero el lugar que ocupabas en su vida, y viceversa, llegó a su fin.

Acompañar este tipo de pérdidas me ha enseñado que muchas personas se sienten incomprendidas.

Escuchan frases como: "Ya supéralo", "Hay más personas" o "Ni siquiera se murió". Y, poco a poco, comienzan a preguntarse si tienen derecho a sentirse tan tristes.

Sí lo tienen.

La Tanatología reconoce que el duelo aparece cuando perdemos un vínculo significativo, una forma de vivir, un proyecto o una parte de la historia que imaginábamos seguir escribiendo.

Nombrar esa experiencia no elimina el dolor. Pero, para muchas personas, descubrir que no están exagerando lo que sienten es el primer paso para dejar de cargar, además de la pérdida, la culpa de estar viviendo un duelo.

Recuerda que toda pérdida que transforma nuestra existencia merece ser acompañada con respeto.

Dirección

Medellín 33 Col. Roma Norte
Mexico City
06700

Horario de Apertura

Lunes 11am - 8pm
Martes 11am - 8pm
Miércoles 11am - 8pm
Jueves 11am - 8pm
Viernes 11am - 8pm
Sábado 10am - 3pm

Teléfono

+525535007655

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Amor & Duelo. Terapia tanatológica publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Amor & Duelo. Terapia tanatológica:

Atajos

Compartir

Categoría