19/11/2020
¿Te has perdido del nuevo contenido?
Recuerda que me mudé a Gotitas de poliamor para los dolores de la monogamia
¿Te has preguntado por qué hay tantas personas que insisten en tener relaciones basadas en los mitos del amor romántico a pesar de que no sean satisfactorias?
Algo que tiene el amor romántico es que promete algo que todos buscamos como necesidad básica: seguridad. La idea de encontrar a LA persona y vivir LA historia de amor prescrita, nos lleva a buscarla pensando “ya que lo logre, no tendré que preocuparme de nada”.
Por supuesto, esta es una promesa que muy probablemente no se cumpla ya que no está basada en quién eres sino quién “deberías” ser. Como comentaba en el live de los “Mitos del amor romántico”, el problema no son las flores y el enamorarte, sino pensar que sólo hay una forma de que suceda y no tienes opción.
Nuestra sexualidad no está exenta de este peligro. Nuestra educación formal no fomenta la exploración, el conocernos, saber qué nos gusta, qué nos incomoda y qué nos satisface. Es común que la información que recibimos sea principalmente de pornografía donde se generan fantasías exageradas que, nuevamente, quién sabe si sean lo que yo realmente quiero.
Desde la idea de que el objetivo del s**o es tener un orgasmo, hasta cómo debe verse y escucharse, es posible que nos pongamos estándares imposibles de alcanzar. Peor aún, puede suceder que alcances ese estándar sólo para darte cuenta de que no te ha satisfecho.
En el live “¿Y dónde está el clítoris?”, tuve una conversación acerca de todos estos temas con , donde exploramos el placer en el s**o, los or****os y los mitos que le rodean.
́n ́toris