29/05/2026
Trabajes en lo que trabajes, el autocuidado es sin duda una de las tareas (está sí obligada) que debes agendar.
Reconozco que a mí me tomó años comprender (y experimentar) que el autocuidado es básico para tener un buen rendimiento. No existe este si no hay una disciplina de cuidado al cuerpo, la mente y el espíritu adaptada a ti.
Y es que para cada persona el cuidado se ve y se siente de una forma distinta. Por eso, yo comparto lo que a mí me sirve, pero la invitación es a qué te pongas el traje de detective y vayas explorando qué te hace sentir bien y qué te drena, para activar tu plan de acción desde ahí.
Explora con ojos infantiles y activa tú curiosidad.
Y cuando ya tengas eso que conforma tu kit de supervivencia emocional, haz uso de él cada semana (si es que no puedes cada día).
Para mí el autocuidado no es una manicura, siempre lo digo, aunque qué rico cuando me lo consiento. Para mí es pasar tiempo conmigo, sin prisa, sin reloj, sin agenda, hacer lo que me gusta por el mero placer de hacerlo, sin objetivo o una obligación. Conectar con el sol, con el parque, con el sonido de los pajaritos, salir de casa, airearme...
¿Qué te funciona a ti?
Te leo , Tam