17/11/2023
Desde 2011, el 17 de noviembre se reconoce como el Día mundial de la prematuridad con el fin de dar visibilidad a esta problemática, concientizar sobre las necesidades y derechos de bebés prematuros y de sus familias, sensibilizar sobre la importancia de la experiencia y el cuidado de calidad desde el sistema de salud y, así, avanzar en políticas que garanticen el pleno derecho tanto de los bebés como de las familias.
El contacto piel a piel ha demostrado ser una práctica extremadamente beneficiosa y efectiva, especialmente importante en el caso de los bebés prematuros. Iniciado inmediatamente luego del nacimiento, su práctica contribuye al inicio y sostenimiento de la lactancia, favorece la estabilización de parámetros vitales como la frecuencia cardíaca y los niveles de glucemia, y ayuda a la instalación de una microbiota saludable, aspectos de importancia tanto en el proceso de adaptación a la vida extrauterina luego del nacimiento como en el mediano y largo plazo. Además, ayuda a su relajación y al sueño profundo. Siempre que la estabilidad clínica lo permita, el contacto piel a piel en bebés prematuros es fundamental para una experiencia saludable y sensible.
Es fundamental que los equipos de salud conozcan la evidencia disponible acerca de los múltiples beneficios que esta práctica conlleva para el bebé y para las familias, y que se comprometan y favorezcan las condiciones adecuadas para que el cuidado piel a piel se pueda dar de forma óptima.
Asimismo, es necesario continuar trabajando con las familias para acompañar y orientar en los cuidados adecuados para los bebés que nacen de forma prematura.