24/08/2026
Queridas hijas:
Las veo a cada una de ustedes, a las presentes y también a quienes, por alguna razón, han sido excluidas. Todas tienen un lugar en mi corazón.
Reconozco que yo soy la mejor madre que ustedes pudieron tener, y que su padre es el mejor padre para ustedes. Así como ustedes son las mejores hijas para mí.
Con amor, les doy permiso para crecer, para alcanzar sus sueños, construir una vida plena, encontrar una buena pareja si así lo desean y ser verdaderamente felices.
Si alguna vez he mirado antes a sus hijos que a ustedes, hoy lo reconozco y lo ordeno en mi corazón: primero llegaron ustedes, y después llegaron ellos. Honro el orden del amor.
También miro con respeto y gratitud a quienes vinieron antes que nosotros: a nuestros padres, abuelos, ancestros y a todos aquellos que fueron olvidados o excluidos. Los honro y les doy un lugar en nuestro sistema familiar.
Hoy tomo mi lugar como la grande, y con amor les dejo a ustedes el lugar de las hijas. Desde ese orden, cada una puede tomar la fuerza de la vida y caminar hacia su propio destino.
Las amo profundamente y las bendigo con todo mi corazón.