19/06/2026
La diabetes mellitus es una enfermedad en la que el cuerpo no puede controlar adecuadamente los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre. Esto ocurre porque el páncreas no produce suficiente insulina o porque el cuerpo no responde bien a la insulina que produce. La insulina es una hormona que ayuda a que el azúcar entre a las células para darles energía.
La diabetes tipo 2 es la forma más común, representando el 90-95% de todos los casos de diabetes. Afecta aproximadamente a 1 de cada 6 adultos en Estados Unidos.
Muchas personas con diabetes tipo 2 no presentan síntomas al principio, por lo que la enfermedad puede pasar desapercibida durante años. Cuando aparecen síntomas, estos pueden incluir:
Orinar con mucha frecuencia
Sed excesiva
Cansancio o fatiga
Visión borrosa
Pérdida de peso sin intentarlo
Los factores de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 incluyen:
Edad mayor (especialmente después de los 45 años)
Tener familiares con diabetes
Sobrepeso u obesidad
Falta de actividad física
Haber tenido diabetes durante el embarazo (diabetes gestacional)
Presión arterial alta o colesterol elevado
Pertenecer a ciertos grupos étnicos (hispanos, afroamericanos, asiáticos, nativos americanos o de Alaska)
El tratamiento de la diabetes incluye varios componentes importantes:
Cambios en el estilo de vida:
Alimentación saludable y control del peso
Actividad física regular (puede reducir los niveles de azúcar en sangre)
Dejar de fumar si es fumador
Medicamentos:
La metformina es generalmente el primer medicamento que se receta
Si tiene problemas del corazón, riñones o alto riesgo cardiovascular, su médico puede recetar medicamentos especiales llamados GLP-1RA o SGLT2i, que protegen estos órganos
Algunas personas necesitan insulina, especialmente si la diabetes ha progresado
Existen otros medicamentos que pueden agregarse según sea necesario
Monitoreo:
Análisis de sangre regulares para medir la hemoglobina A1C (promedio de azúcar en sangre durante 2-3 meses)
Control de la presión arterial y el colesterol
Exámenes de los ojos, riñones y pies
Con un buen control de la diabetes, muchas personas pueden vivir vidas largas y saludables. Los estudios muestran que mantener el azúcar en sangre bien controlado puede:
Reducir el riesgo de problemas en los ojos, riñones y nervios
Disminuir el riesgo de ataques cardíacos
Reducir el riesgo de muerte
Sin embargo, la diabetes no controlada puede llevar a complicaciones graves:
Enfermedades del corazón (aproximadamente 1 de cada 3 personas con diabetes tiene problemas cardiovasculares)
Problemas de los riñones (la diabetes es una causa importante de insuficiencia renal)
Pérdida de visión o ceguera
Daño a los nervios
Problemas en los pies que pueden requerir amputación
La diabetes es una enfermedad seria pero manejable. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden prevenir o retrasar las complicaciones. Es fundamental:
Trabajar en equipo con su médico
Tomar los medicamentos según lo indicado
Mantener un estilo de vida saludable
Asistir a todas las citas médicas
Hacerse los exámenes recomendados regularmente
Si tiene factores de riesgo para diabetes, hable con su médico sobre hacerse pruebas de detección. La detección temprana puede marcar una gran diferencia en su salud a largo plazo.