30/07/2026
Sabemos que las vacaciones son un momento para descansar, cambiar de rutina y disfrutar en familia 🌞...y sí, el descanso también es importante para los niños.
Pero cuando un niño está en un proceso terapéutico hay una diferencia: la terapia no es una tarea escolar que se "pone en pausa", sino un espacio donde desarrolla habilidades para comprender sus emociones, regular su conducta, fortalecer su autoestima y afrontar los desafíos de la vida.
En muchos casos, las vacaciones incluso ofrecen una gran oportunidad para practicar estas habilidades con menos presión y más tiempo en familia.
Esto no significa que todos los niños deban asistir con la misma frecuencia. En ocasiones, el proceso puede adaptarse a las necesidades de cada familia.
Lo más importante es no tomar la decisión de suspender la terapia sin antes hablar con el terapeuta. Juntos podrán valorar qué es lo mejor para el bienestar emocional de tu hijo.
💛 Las vacaciones cambian la rutina, pero el crecimiento emocional puede continuar.