09/04/2026
"DAR MÁS A LOS QUE MENOS TIENEN"
Ese era el "slogan" de un programa "PRO BONO" de apoyo a personas de la tercera edad que no podían pagar la totalidad de las consultas.
Era muy satisfactorio atender hasta a 60 personas al día, largas filas se formaban fuera de lo que se llamaba en aquel entonces "CENTRO QUIROPRACTICO DEL VALLE".
3 quiroprácticos titulados, 6 becarios quiropracticos, personal auxiliar, recepcionista, personal sanitario y de limpieza, un equipo realmente comprometido con aquellos que menos tienen.
Nuestras aportaciones eran: Los quiroprácticos no cobran. Los becarios no cobran (aprenden), y el costo del personal de apoyo era absorbido por la clinica.
Los lunes de cada semana era terminar exhaustos, pero con la alegría a flor de piel y los cientos de gracias, sonrisas por doquier y la satisfaccion del deber cumplido.
Se crearon "paquetes" donde los pacientes pagaban cierto número de consultas para sí mismos (por ejemplo: 10), y ese paquete generaba 3 o 5 (no recuerdo exactamente cuántas eran) consultas "pro-bono" gratuitas para personas de la tercera edad.
los pagos de los pacientes de la tercera edad eran simbolicos $100.00 pesos o algo asi, tal vez $130.00 pesos, algunos llegaban con tres manzanas, alguna chucheria, recuerdo que una paciente llegó con un shampoo para el cabello como agradecimiento y forma de pago.
Era hermoso el compromiso y la entrega de los pacientes con sus terapias.
Sin embargo muy pocos hacían caso de las indicaciones, muy pocos concluyeron el tratamiento, se sentian mejor y ya no regresaban, les dejaba de doler aquello por lo que llegaron y se esfumaban.
Luego regresaban, por que no habian concluido sus terapias de recuperación, algo muy normal en los que solo están acostumbrados a pastillas y paliativos.
Había benefactores que se encargaban de solventar el precio de las radiografías de aquellos que no tenian padrinos que se las patrocinaran.
Esa labor de altruismo, nos dejó grandes lecciones y experiencia invaluable en el crecimiento profesional, cientos y cientos de radiografias estudiadas, cientos de condiciones diferentes, muchas, muchísimas soluciones encontradas. Crecimiento puro.
Fue un éxito total hasta que se comenzó a desvirtuar por los mismos usuarios que "invitaban" a otras personas que si podían pagar. Luego, los costos nos comieron.
Después Entendimos que lo gratuito no se aprecia, que lo gratis es más costoso para la empresa como para el usuario, aquellos que pagaban a precio lleno dejaron de confiar en la calidad de nuestros servicios, nuestros propios pacientes nos abarataron y aquellos que recibían los servicios "pro bono" nos despreciaban, dolio aprender que no somos beneficiencia publica y que lo barato sale caro.
¿Saben cual era el demografico mas solidario?
Los corredores de maratones, esos sí que saben apoyar.
A veces, me dan ganas de implementar un programa "pro-bono" nuevamente...! No sé, tal vez...!