28/07/2026
A veces creemos que perder aquello que amamos significa quedarnos vacíos. Nos aferramos al hilo, al recuerdo estático o a la presencia física, olvidando que los vínculos profundos no desaparecen; tan solo cambian de forma.
Estar en duelo no se trata de retener por la fuerza, sino de agradecer lo vivido, soltar con gracia y comprender que hay amores y memorias cuyo hogar ya no es el suelo, sino el cielo. Lo que un día nos dio sentido nos sigue habitando por dentro, recordándonos que el amor verdadero trasciende a la ausencia.