25/08/2026
🩺 El Síndrome de Felty lo vemos...
Cuando la artritis reumatoide también afecta la sangre; es una complicación extraarticular poco frecuente, pero potencialmente grave, de la artritis reumatoide.
Se caracteriza clásicamente por la asociación de artritis reumatoide, neutropenia y esplenomegalia; fue descrito por el médico estadounidense Augustus Roi Felty en 1924 y actualmente se considera una enfermedad rara, presente en menos del 1 % de los pacientes con artritis reumatoide.
Su frecuencia parece haber disminuido con el diagnóstico y tratamiento más oportunos de la artritis reumatoide.
*¿ Qué ocurre ?*
La artritis reumatoide no es solamente una enfermedad de las articulaciones, es una enfermedad autoinmune sistémica capaz de afectar diferentes órganos y tejidos.
En el síndrome de Felty existe una neutropenia persistente, es decir, una disminución anormal de los neutrófilos, células fundamentales para la defensa contra numerosas infecciones; cuando la neutropenia es importante, particularmente con un recuento absoluto de neutrófilos menor de 500/µL, el riesgo de infección aumenta considerablemente.
La esplenomegalia es frecuente, pero existe un dato importante que ha cambiado respecto de la descripción clásica: un paciente puede tener síndrome de Felty sin presentar un bazo aumentado de tamaño; por ello, la ausencia de esplenomegalia no descarta el diagnóstico.
*¿ En quién suele aparecer ?*
Generalmente aparece después de muchos años de artritis reumatoide, con frecuencia en pacientes que han tenido una enfermedad articular seropositiva, erosiva y de evolución prolongada; sin embargo, no siempre sigue este patrón.
En algunos pacientes puede aparecer cuando las manifestaciones articulares de la artritis reumatoide son poco activas o incluso cuando parecen haber desaparecido; en casos excepcionales, las alteraciones hematológicas pueden preceder a la manifestación clínica evidente de la artritis reumatoide.
*¿ Cuáles son sus manifestaciones ?*
El cuadro puede incluir dolor, inflamación y deformidad articular propias de la artritis reumatoide, pero también síntomas sistémicos como:
• Fatiga y debilidad marcada.
• Fiebre.
• Pérdida involuntaria de peso.
• Infecciones recurrentes, particularmente bacterianas.
• Úlceras crónicas en las piernas.
• Hiperpigmentación cutánea.
• Adenopatías.
• Hepatomegalia.
• Vasculitis.
Además de la neutropenia, pueden aparecer anemia y trombocitopenia, especialmente cuando existe hiperesplenismo u otros mecanismos inmunológicos asociados.
¿ Por qué aumenta el riesgo de infecciones ?
*Los neutrófilos constituyen una de las principales líneas de defensa del organismo* frente a las bacterias y algunos hongos que, cuando disminuyen de manera importante, una infección que normalmente podría ser controlada con facilidad puede evolucionar rápidamente hacia una infección grave.
Por eso, en un paciente con artritis reumatoide y neutropenia debe prestarse especial atención a fiebre, escalofríos, lesiones cutáneas, dolor faríngeo, tos, disnea, síntomas urinarios o cualquier otro dato sugestivo de infección.
*La fiebre asociada a neutropenia significativa requiere valoración médica urgente.*
¿ Cuál es la causa ?
*La causa exacta todavía no está completamente esclarecida*, se considera que intervienen mecanismos autoinmunes, alteraciones de la producción y destrucción de neutrófilos y cambios en la regulación de los linfocitos T; existe además una asociación particularmente interesante con los linfocitos grandes granulares (LGL).
Aproximadamente una tercera parte de los pacientes con síndrome de Felty puede presentar expansión de estas células; en algunos casos existe una proliferación clonal compatible con leucemia de linfocitos grandes granulares T (T-LGL).
Esto ha llevado a considerar que el síndrome de Felty y la leucemia T-LGL asociada con artritis reumatoide podrían representar diferentes expresiones de un mismo espectro de alteración inmunológica.
Es un diagnóstico que exige cuidado, no basta con encontrar la tríada clásica de artritis reumatoide, neutropenia y esplenomegalia; es necesario descartar otras causas de neutropenia, entre ellas medicamentos utilizados para tratar la propia artritis reumatoide, infecciones, enfermedades hematológicas, trastornos de la médula ósea y, especialmente, la leucemia T-LGL.
La evaluación puede incluir biometría hemática con diferencial, frotis de sangre periférica, estudios inmunológicos, evaluación de la médula ósea cuando está indicada, estudios de clonalidad de los linfocitos T y estudios de imagen para valorar el bazo y otros órganos.
¿ Cómo se trata ?
*El tratamiento debe ser individualizado y coordinado* entre reumatología y hematología cuando existe neutropenia importante o dudas diagnósticas.
El principio fundamental es controlar adecuadamente la artritis reumatoide, porque al disminuir la actividad autoinmune puede mejorar también la neutropenia; *entre las estrategias terapéuticas se encuentran los fármacos modificadores de la enfermedad*.
Dependiendo del paciente pueden considerarse otros fármacos antirreumáticos convencionales o terapias biológicas, particularmente cuando la enfermedad permanece activa; cuando existe neutropenia grave o infección, puede utilizarse factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF) para incrementar rápidamente el número de neutrófilos.
La esplenectomía ya no debe considerarse automáticamente como el tratamiento de elección; puede reservarse para casos seleccionados, especialmente cuando existe neutropenia grave persistente que no responde adecuadamente al tratamiento médico o cuando se requiere una intervención específica sobre el bazo.
Lo más importante es que, aunque el síndrome de Felty es poco frecuente, no debe pasarse por alto; *en una persona con artritis reumatoide de larga evolución que desarrolla neutropenia persistente, infecciones recurrentes, fiebre, pérdida de peso o esplenomegalia, debe considerarse esta posibilidad*.
Y hay algo todavía más importante: no toda neutropenia en un paciente con artritis reumatoide significa síndrome de Felty; antes de establecer el diagnóstico deben descartarse medicamentos, infecciones, enfermedades hematológicas y, especialmente, la leucemia T-LGL.
El síndrome de Felty representa un excelente ejemplo de cómo una enfermedad reumatológica puede trascender las articulaciones y comprometer el sistema inmunológico y hematológico.
*La artritis reumatoide debe entenderse y tratarse como una enfermedad sistémica, no simplemente como un problema de articulaciones.*