12/07/2026
La artesanía de lo humano :
Vacaciones y agotamiento materno
Llegan las vacaciones y, con ellas, una expectativa silenciosa: disfrutar a los hijos, crear recuerdos, tener paciencia, organizar actividades y agradecer el tiempo juntos.
Pero muchas madres siguen trabajando.
La casa cambia de ritmo. Los niños buscan qué hacer. Los adolescentes se aburren. Los cursos de verano no siempre son accesibles. La comida, el orden, las preguntas y las necesidades continúan apareciendo.
Y en medio de todo eso, la paciencia se adelgaza.
Entonces llega la culpa:
“Debería disfrutar más.”
“No tendría que enojarme.”
“Son vacaciones y yo sólo quiero estar sola un momento.”
Quizá no sea falta de amor.
Quizá sea cansancio acumulado.
A veces, la irritación no habla de cuánto queremos a nuestros hijos, sino de cuánto tiempo llevamos cuidando sin sentirnos cuidadas.
No todas las familias viven las vacaciones como descanso. Para algunas son un tiempo de mayor cercanía. Para otras, de sobrecarga, gastos, desorden y pocas redes de apoyo.
Tal vez hoy no necesites exigirte más paciencia.
Tal vez necesites reconocer, sin juzgarte, todo lo que estás intentando sostener.
Y aqui una pregunta.
¿Qué necesitaría hoy la persona que cuida para no desaparecer detrás de las necesidades de todos los demás?
, tu espacio, nuestro espacio.
Un lugar para mirar la condición humana sin recetas y sin máscaras.