05/08/2026
“Salió peor el remedio que la enfermedad”.
Todos lo hemos sufrido alguna vez: Queremos dormir y más despertamos.
No quiero pensar en eso y el pensamiento no se aparta
Mientras más quieres cambiar a otra persona, más se aferra
Pensemos en un adolescente que, de forma natural, por su etapa de vida, quiere diferenciarse de sus padres y dice que no quiere estudiar. Los padres le ruegan, le insisten, le amenazan y mientras más hacen esto, solo consiguen que el joven se aferre a su posición. Los padres buscaron ayuda y asi, llegaron a Constelar, pidiendo: “saber el origen de la actitud desafiante de su hijo”
Durante mucho tiempo, la psicoterapia y el pensamiento común tuvieron la fantasía de que, para resolver un problema, bastaba con comprender su origen. Sin embargo, Milton Erickson demostró que es más importante ayudar a las personas a vivir experiencias capaces de abrir caminos que ellas mismas no habían imaginado. Confiaba profundamente en que cada persona posee recursos que muchas veces permanecen ocultos por la manera en que está percibiendo su situación.
Siguiendo a Milton Erickson, les sugerí: Vamos que han hecho y la Constelación mostro que entre ellos más insistían, la oposición del joven se fortalecía. *Apareció que la frase: * “Esta bien, no estudies si o lo deseas. Así, no gastaremos y podremos usar ese dinero para pasear”. Ante eso, el representante del joven se mostró desconcertado y pensativo y dijo: “Lo voy a pensar” Por su parte, los padres, al escuchar el dialogo en la Constelación, entendieron que su hijo podría tener otras opciones de educación, diferentes a las que ellos consideraban.
Los investigadores del Mental Research Institute (MRI) de Palo Alto, descubrieron que muchos problemas no se mantienen porque sean demasiado grandes, sino porque seguimos intentando resolverlos de la misma manera y redundando en las soluciones intentadas. Esto es porque esa solución en algún tiempo funciono, pero al cambiar el contexto, dejan de ser efectivas y si no nos adaptamos al cambio, fracasamos
Más tarde, Steve de Shazer e Inso Kim Berg dieron otro paso decisivo. En lugar de dedicar la mayor parte de la terapia a analizar el problema, comenzaron a preguntar: ¿Qué funciona bien en tu vida y no necesitas cambiarlo? y ¿Qué quieres que ocurra en lugar del problema? Cuando en esta constelación formulé esas preguntas, toda la familia dijo: “Funcionamos bien y queremos mantenernos así con una relación cariñosa” y añadieron: “queremos es que los hijos puedan desarrollar sus habilidades y ser felices”. Entonces pregunté: ¿Un título universitario es la única manera de tener un buen trabajo? Y ¿Toda persona con título universitario es feliz? Así, El centro de la conversación dejó de ser el problema y pasó a ser el futuro que la familia anhela construir.
Las Constelaciones Estratégicas integran estas tres aportaciones.
Nos interesa comprender, utilizando la conversación transverbal en la Constelación, cómo funciona el problema, reconocer las soluciones intentadas que lo mantienen y, al mismo tiempo, reconocer los recursos que pueden hacer posible un cambio.
Porque, muchas veces, el cambio comienza cuando nos posicionamos diferente, percibimos el problema de forma diferente, dejamos de hacer más de lo mismo y actuamos, para caminar en dirección al objetivo
Mañana conoceremos a dos investigadores que hicieron otra pregunta sorprendente: ¿y si una constelación pudiera representar no sólo personas, sino también objetivos, síntomas, decisiones o posibilidades?
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