05/06/2026
La infancia debería ser un territorio protegido. Un tiempo para jugar, aprender, explorar y crecer en seguridad. Sin embargo, millones de niños alrededor del mundo experimentan violencia, abandono, abuso, desplazamiento forzado y las consecuencias de los conflictos armados.
Las heridas de la infancia no siempre son visibles. Muchas veces permanecen en forma de miedo, desconfianza, dificultades para vincularse, sufrimiento emocional o trauma que puede acompañar a la persona durante años.
Conmemorar esta fecha no es sólo recordar a las víctimas. Es reconocer la responsabilidad colectiva de proteger a la niñez, escuchar sus necesidades, garantizar sus derechos y construir entornos donde puedan desarrollarse con dignidad y esperanza.
Toda forma de violencia contra un niño deja una marca. Toda forma de cuidado también.
Porque proteger la infancia es proteger el futuro de la humanidad.