29/07/2026
Mitos y realidades del ejercicio cardiovascular
Mito: Solo sirve para bajar de peso.
Realidad: Mejora la salud del corazón, la circulación, la capacidad pulmonar, el sueño, el estado de ánimo y el control de la glucosa.
Mito: Para obtener beneficios hay que correr.
Realidad: Caminar rápido, nadar, bailar, pedalear o subir escaleras también son ejercicios cardiovasculares eficaces.
Mito: Si no sudas mucho, no cuenta.
Realidad: Sudar regula la temperatura corporal; no mide las calorías gastadas ni la calidad del ejercicio.
Mito: El cardio en ayunas quema más grasa corporal.
Realidad: Puede aumentar momentáneamente el uso de grasa como combustible, pero no garantiza una mayor pérdida de grasa a largo plazo.
Mito: Cuanto más intenso y prolongado, mejor.
Realidad: El exceso sin recuperación aumenta la fatiga y el riesgo de lesión. La intensidad debe adaptarse a la condición física y al estado de salud.
Mito: El cardio elimina la grasa localizada.
Realidad: Ningún ejercicio permite elegir de qué zona se pierde grasa.
Mito: Hacer cardio provoca pérdida muscular.
Realidad: El riesgo aumenta principalmente con un volumen excesivo, déficit energético marcado y poca proteína. Combinar cardio con fuerza ayuda a conservar músculo.
Mito: El ejercicio de fuerza reemplaza completamente al cardio.
Realidad: Ambos son complementarios: el cardio mejora especialmente la resistencia cardiorrespiratoria y la fuerza protege la masa muscular y ósea.
¿Tú consideras saludable el ejercicio cardiovascular?