Buscamos la promoción de una mayor conciencia para aprovechar los beneficios de los avances tecnológicos sin poner en riesgo la salud de la gente ni la sustentabilidad del planeta. No estamos en contra de utilizar la tecnología, pero muchos desarrollos son tan acelerados que están superando nuestra capacidad de adaptación y tienen implicaciones globales desconocidas sobre todas las formas biológic
as de la tierra. Hemos entrado a una nueva era: la era de la radiación electromagnética; rodeados por una proliferación de ondas cien millones de veces más alta que hace un siglo y que continúa creciendo de manera incontrolable. Es vital difundir la información existente y fomentar el conocimiento sobre esta contaminación que podría provocar uno de los problemas de salud pública más graves de la historia. Los efectos más dañinos de la radiación electromagnética son acumulativos y tardarán años en manifestarse. Los niños y adolescentes son el grupo más vulnerable. Ante cualquier riesgo hay que tomar el criterio de precaución, tomando acciones ahora. Nuestro nombre, Energeia, proviene de la raíz griega de energía. Esta misma raíz es compartida por otros lenguajes: energy en inglés, énergie en francés, energie en alemán y energia en italiano. Aristóteles utilizó la palabra energeia para referirse a algo o alguien que actúa tendiendo a su fin desde sí mismo, es una “realidad actuante”, hacer que una posibilidad sea una realidad en todo su potencial. Ese es uno de los principios fundamentales que nos guían: los seres humanos debemos considerarnos como un fin en nosotros mismos y actuar para hacer realidad todo nuestro potencial.