30/08/2026
Dentro de 10 años, ¿qué quieres que tus hijos recuerden?
¿Que en casa se comía “perfectamente”?
¿O que aprendieron a relacionarse con la comida sin miedo, sin culpa y sin sentir que un alimento los hacía “buenos” o “malos”?
Sí, lo que ponemos en el plato importa. La calidad de los alimentos, la variedad, los nutrientes y los hábitos que construimos tienen un papel importante en su crecimiento y salud.
Pero hay otra parte que también estamos construyendo todos los días: la relación que nuestros hijos tendrán con la comida. ❤️
Porque quizá hoy, intentando protegerlos de enfermedades, del sobrepeso o de “comer mal”, estamos generando algo que no podemos ver todavía: miedo a comer, culpa después de un dulce, ansiedad alrededor de la comida o la sensación de que su cuerpo nunca es suficiente.
Y eso también forma parte de su salud.
No necesitas elegir entre nutrir bien a tus hijos y permitirles disfrutar de la comida.
Podemos enseñarles a elegir, poner límites, escuchar su cuerpo y disfrutar… sin convertir cada comida en una prueba de que estamos haciendo bien la crianza.
No estamos buscando una alimentación perfecta. Estamos construyendo una relación saludable con la comida. 🌱
Cuéntame: ¿qué relación tienes hoy tú con la comida y con el azúcar? ¿Qué quisieras no transmitir a tus hijxs?
🌱 Te leo