24/07/2026
Pocos entienden lo que pesan las piernas después de 12 horas sosteniendo la vida de alguien más.
Es esa sensación única: llegar a casa, quitarse el uniforme, quitarse los tenis y sentir cómo el cuerpo finalmente se desploma. Duermen los pies, duele la espalda, pero el corazón descansa.
A veces el turno te desgasta por completo, pero justo en este momento, al sentir el alivio en los pies cansados, sabes que cada paso valió la pena.
Honor a quien sostiene el turno. 💙🩺✨