07/07/2025
¿CÓMO ERAN LOS NIÑOS CON LOS SURGE EL MÉTODO MONTESSORI?
Mucha gente cree que, si María Montessori dejó a los niños en libertad como nunca nadie lo había hecho, dándoles opciones que nadie nunca les había dado, confiando en ellos como nadie nunca había confiado y tuvo excelentes resultados, es porque seguramente se trataba de niños dóciles, tranquilos y obedientes, "muy distintos a los de hoy". Pero, de hecho, fue todo lo contrario.
Montessori era médica psiquiatra y trabajaba con niños "imposibles" encerrados en manicomios, con los rechazados de las escuelas, los "ineducables", desahuciados del sistema educativo, niños con los que nadie podía, que ni en su casa podían estar, casi casi animalitos salvajes, enfermos mentales, discapacitados, muchos de ellos niños que ni sus padres querían.
Luego estuvo con los niños más marginados de Italia, en la que fue su primera escuela, con hijos de no precisamente las mejores familias, gente sin ninguna educación, sin modales ni limpieza alguna...
Y se volvió famosa por lo que consiguió con todos ellos, y por lo que hoy se conoce como los "milagros" Montessori. En los periódicos europeos de la época se hablaba de "niños transformados", de "demonios convertidos en ángeles", de "curaciones mágicas", y gente de todo el mundo viajaba a Roma para conocer su escuela... Llegaban de Argentina, de Japón, de los Estados Unidos, de todos los rincones del planeta para ver por sí mismos las mágicas transformaciones que una entonces joven médica italiana estaba logrando, y que el mundo entero no podía creer que estuvieran sucediendo 🙂
"Lo indiscutible es el resultado educativo, la honda transformación que se va operando en cada uno de los niños que asisten a una «Casa dei Bambini» bien dirigida.
El asombro de la mayor parte de las personas que las han visitado en Roma es grande, pero lo es mayor el de la maestra misma de estas clases cuando sin saber cómo, ve que sus pequeños discípulos pasan de la rebeldía a la obediencia voluntaria, de la indolencia a la tenaz actividad, de la indiferencia al interés, de la grosería a la finura amable y a la gracia, del desorden a la más estricta disciplina."
- Juan Palau Vera, en el prefacio del libro El método de la Pedagogía Científica, de María Montessori
Texto: Educación Montessori