14/05/2026
Porque sé que hay muchas que necesitan leer esto.
Porque no le debes nada a nadie.
Las heridas me las cerré sola, las arranqué de mi propio piel, me levanté sin tus manos.
Si seguí adelante fue porque así lo decidí y a ti no te debo nada, no te debo ni las gracias por el dolor que me dejaste, todo lo que soy me lo debo a mí, a mi terquedad, a mi rabia convertida en impulso, a las voces en mi cabeza que me dijeron que podía seguir adelante a pesar de todo, así que no te debo nada a ti, las heridas me las cosí yo sola, las noches me la reconstruí a pulso, si aprendí algo fue porque me lo metí a fuerza entre los dientes.
Si seguí adelante fue porque me arrastraste hasta poder caminar, porque lloré hasta quedarme vacía, porque me sostuve sola, así que no te confundas a ti, no te debo nada, no te debo el aprendizaje forzado, las lecciones que aprendí; las gané en la batalla sin tu ayuda, todo me lo debo a mí, a mi resiliencia a mi determinación, me lo debo a mí misma, a mis propias, locuras y desvelos, me debo a mí mis propias luchas a mis propios desastres a las noches en las que mi alma pesaba más que el universo entero.
Si todo me lo debo a mí misma a ti no te debo nada.