22/06/2020
Toc Toc!!! ¿Qué hay en mi mente?
¿Qué estoy pensando? ¿Qué estoy sintiendo? ¿Por qué siento y pienso esto?
Son algunas de las preguntas que puedes empezar a hacer para experimentar la introspección.
Dentro del trabajo en los tratamientos psicoanalíticos, ya sea psicoterapia expresiva, psicoterapia psicoanalítica o psicoanálisis es indispensable este proceso introspectivo.
¿Cómo se desarrolla? Se espera que durante la niñez, los padres ayuden a desarrollar la introspección, esto sucede cuando ellos preguntan ¿cómo nos sentimos?, ¿qué estamos pensando?
Este proceso nos proporciona una explicación a eso que nos sucede y no entendemos.
Pero… ¿para qué? Saber cómo te estás sintiendo y por que ayuda a disminuir considerablemente momentos de inquietud, desesperación, ansiedad, tristeza, etc. Los estados afectivos tienden a ser más intensos e impulsivos cuando los desconocemos.
Les dejamos un breve ejemplo:
Sin introspección:
María estaba muy inquieta durante la cena. Papás: “María ¡casi tumbas tu jugo, ya estate quieta, no es posible que no puedes estar quieta”
Con introspección:
María estaba muy inquieta durante la cena. Papás: “María, hija, ¿qué pasa? Te veo un poco inquieta ¿en qué andas pensando? María: papá, es que mi hermano me platicó que los fantasmas aparecen cuando se hace de noche, y ahorita ya es de noche ¿qué tal si vienen los fantasmas? Papá: ah, ahora entiendo, ¿estás sintiendo miedo? María: papá, si, de verdad me da mucho miedo que vengan los fantasmas. Papá: tranquila hija, está bien sentir miedo, por que es algo que no conoces, es algo nuevo, mira yo nunca he visto ninguno, también tuve miedo cuando era niño, está bien tener miedo ¿qué crees que podemos hacer para que tu puedas enfrentar tu miedo? Ambos se abrazan y María se queda más tranquila.