18/05/2026
“Es que se cansa muy rápido, no tiene condición”. 🏃♂️⚽🫁
Como Neumólogo Pediatra, me toca escuchar esta frase muy seguido. Los papás (y a veces los entrenadores) notan que el niño no aguanta el mismo ritmo que sus compañeritos, se detiene a la mitad del partido y respira con mucha dificultad.
A menudo los regañan o los presionan para “que se esfuercen más”, asumiendo que solo es flojera o mala condición física. Pero forzar a un pulmón inflamado es un error grave.
🫁 El Asma Inducida por Ejercicio (o Broncoconstricción Inducida por Ejercicio):
Cuando corremos, necesitamos meter grandes cantidades de aire de forma rápida. Si los bronquios de tu hijo están crónicamente inflamados (asma silenciosa), el choque de ese aire rápido y seco contra las paredes del bronquio causa un espasmo. El tubo se hace chiquito y el niño literalmente siente que se ahoga.
🚨 La diferencia clave:
Un niño sin condición jadea, descansa un par de minutos y listo.
Un niño con hiperreactividad bronquial se detiene, y casi de inmediato empieza con un ataque de tos seca que parece no terminar, acompañado de una sensación de opresión o dolor en el pecho.
No lo saques del equipo ni lo castigues. Lo único que necesita es una valoración médica. Un par de disparos de su inhalador antes de entrenar (indicados por un especialista) pueden hacer la diferencia entre sufrir el deporte y disfrutarlo al máximo.
📚 Fuente médica oficial: La Academia Americana de Pediatría (AAP) y GINA establecen que la tos post-ejercicio es uno de los indicadores clínicos más fuertes de asma infantil no diagnosticada.
👨⚕️ Dr. Jesús Eduardo Treviño
Neumólogo Pediatra
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📍 Clínica Everest, Chepevera.