18/01/2022
El duelo es un proceso en el que la persona experimenta diferentes estados emocionales que la llevan poco a poco a recuperar el equilibrio emocional que se vio afectado desde el momento de la pérdida. Dentro del mismo suelen diferenciarse diferentes etapas o fases. Éstas necesariamente no han de seguir ningún orden, pudiendo pasar de una a otra indistintamente.
1. Negación, es una reacción que se produce de forma muy habitual inmediatamente después de una pérdida.
2. Ira, a menudo, el primer contacto con las emociones tras la negación puede ser en forma de ira, reclamo, enojo contra el Ser Superior y todo lo que este alrededor del entorno de la persona. Se activan sentimientos de frustración y de impotencia que pueden acabar en atribuir la responsabilidad de una pérdida irremediable a un tercero repartiendo culpas al que se atraviese. En casos extremos, las personas no pueden ir elaborando el duelo porque quedan atrapadas en una reclamación continua al no poder procesar su perdida y su dolor.
3. Negociación. Se comienza a contactar con la realidad de la pérdida al tiempo que se empiezan a explorar qué cosas hacer para apaciguar el dolor y darle tiempo al corazón de recomponerse.
4. Depresión. A medida que avanza el proceso de duelo y se va asumiendo la realidad de la pérdida, se comienza a contactar con lo que implica emocionalmente la ausencia, se manifiesta de diversos modos: pena, nostalgia, mas ira y culpar a terceros, agresividad o total indiferencia, tendencia al aislamiento social y pérdida de interés por lo cotidiano. Aunque se denomina a esta fase “depresión”, sería más correcto denominarla “pena” o “tristeza”. De algún modo, sólo doliéndonos de la pérdida puede empezar el camino para seguir viviendo a pesar de ella. Pues el no desear seguir sufriendo nos hace descubrir nuevos caminos para sanar y no quedar atrapado indefinidamente en este estado que puede llevar a un estado de amargura permanente, a la enfermedad y a la muerte.
5. Aceptación. La llegada de un estado de calma asociado a la comprensión racional y emocional, de que la muerte y otras pérdidas son fenómenos inherentes a la vida humana, no implica dejar de recordar sino poder seguir viviendo con ello.
Cuándo pedir ayuda especializada
El duelo es parte de la vida. No obstante, a veces puede acabar complicándose, de manera que la persona queda atrapada en ese dolor que le impide seguir adelante. Puede ocurrir de muchas formas: a) cuadros depresivos intensos o cronificados; b) conductas de huida de las emociones que el duelo genera a través del uso de alcohol u otras adicciones como dr**as, actitudes negativas, victimez, conmiseración, violencia verbal, silenciosa o física. c) reaparición en una pérdida presente de emociones y sentimientos de un duelo no resuelto en el pasado, y d) presencia de fantasías de reunirse con el ser querido buscando la muerte de forma pasiva o activa o con actos fuera de lo normal.
Cuando el duelo se complica, es importante vencer el orgullo y la soberbia que solo nos aíslan y nos provocan mas sufrimiento y pedir valiente y humildemente ayuda al entorno, a un terapeuta, a un amigo, consejero, a alguna persona que le acompañe a procesar el dolor de la perdida.
Este audio de método Yuen fue hecho para ayudarte a procesar de manera mas rápida el dolor y conseguir recuperar la estabilidad emociona, mental y espiritual en tu vida. Solo tienes que escucharlo, sin razonarlo ni comprenderlo, dejar que la memoria de tu cuerpo asimile las ordenes aquí mencionadas de soltar el dolor, la tristeza y la pena profunda.
Yuen Aligera tu proceso de duelo y fortalécete para poder aceptar, liberar y sanar.