16/05/2026
Podría decir que mi familia está llena de mu***os, llena de pérdidas, sin embargo, prefiero decir que mi familia está llena de almas que resguardan la extensión de mi alma y el alma familiar, opto por decir que mi familia se extiende en el tiempo en una línea ancestral que es traspasada por el espíritu del tiempo.
Podría decir que soy una ramita en el árbol genealógico, sin embargo, prefiero decir que soy portarraíces de una genealogía que se extiende y expande en muchos lugares, espacios y tiempos del alma.
Podría decir que soy el fruto del dolor de mis ancestros, pero prefiero pronunciar que soy flor y fruto de la capacidad de mis antepasados para enfrentar y superar las adversidades de la vida y salir triunfante con ellos con más amor y fuerza en mis brazos y manos.
Podría decir que sólo tengo al tiempo presente, pero prefiero admitir que tengo un gran pasado a mis espaldas, que me empuja buscando nuevos horizontes hacia el futuro.
Podría decir que estoy solo, pero eso sería una gran mentira, pues soy parte de una gran familia, pues mi alma está llena de mis ancestros, de mi clan, de mis linajes de sangre y espirituales.
Podría decir las cosas de una sola manera, pero en la vida se pueden decir las cosas de muchas formas, y no solo es por cambiar el relato, para mentirme o sentirme mejor con una lingüística maquillada, sino que el alma da espacio para significar y resignuficar los eventos, las circunstancias y las condiciones de la vida.
Siempre va a existir una mejor manera de decirnos las cosas, para seguir adelante, para crecer y para superarse en las peculiaridades propias de cada historia.
José Arn Martinez