21/07/2026
Cuando una sola persona sostiene todo el hogar.
Desde la psicología esto puede explicarse por varios factores:
Sobrecarga de roles: Son madre, cuidadora, administradora del hogar, trabajadora y, con frecuencia, la principal responsable de la educación, manutención y salud de los hijos.
Carga mental invisible: No solo realizan tareas, sino que también planifican, recuerdan citas médicas, tareas escolares, pagos, compras y necesidades emocionales de la familia. Esto genera un desgaste constante.
Estrés económico: Si la pensión alimenticia es inexistente, deben trabajar más horas o administrar recursos limitados, lo que incrementa la fatiga.
Menor tiempo para descansar: Muchas tienen poco apoyo familiar o social, por lo que es difícil encontrar momentos de descanso o autocuidado.
Desgaste emocional: Afrontar el duelo del divorcio, conflictos con la expareja, procesos legales o la crianza en solitario puede mantener elevados los niveles de estrés.
Mayor responsabilidad en la crianza: En numerosos casos, la mayor parte del cuidado diario de los hijos recae sobre ellas, especialmente cuando el otro progenitor participa poco.
Es importante señalar que esto no ocurre en todos los divorcios. Existen padres que ejercen una coparentalidad activa y equitativa, y también hay casos en los que la custodia principal la tiene el padre.
Sin embargo, las estadísticas muestran que las madres continúan asumiendo una mayor proporción del trabajo de cuidados y del hogar, incluso después de una separación, lo que explica por qué muchas refieren sentirse más cansadas física y emocionalmente.
En términos psicológicos, este agotamiento puede manifestarse como fatiga crónica, irritabilidad, dificultades para concentrarse, ansiedad, sensación de no llegar a todo e incluso burnout parental, un estado de agotamiento relacionado con las demandas constantes de la crianza.
Psic. Isis Gallegos
Acompañamiento psicológico en línea