28/03/2026
A veces no es la muerte lo que nos detiene, es todo eso que se nos va quedando en el pecho: el miedo, la duda, la costumbre, lo no dicho y sobre todo lo no hecho.
Creo que a veces sin darnos cuenta, empezamos a mirar la vida a medias. Caminamos en automático, dejando pasar lo que también podría ser para nosotros, como si fuera suficiente con estar.
Pero la vida siempre está enfrente, cambiante, a veces ligera, a veces pesada, a veces hermosa y a veces incómoda, pero siempre ahí, esperando a que la tomemos desde donde estamos. Me gusta pensar y sentir que siempre nos está invitando a experimentar, a crear experiencias.
Nos decimos que no es el momento, que falta algo, que luego, pero ningún terreno está listo. La tierra se entiende cuando la pisamos, cuando metemos las manos, cuando abrimos el primer surco sin saber si algo va a crecer.
Y hay algo en eso que también es vivir: dejar morir nuestro miedo, nuestra indecisión y todos los pensamientos que nos limitan y movernos aunque la duda y el miedo estén presentes.
Un día vamos a cerrar los ojos, pero antes de eso tenemos esto, la oportunidad de sentir, de equivocarnos, de intentar otra vez, de sembrar algo aunque sea pequeño, y de lograr lo que deseamos.
Tal vez vivir es eso, no dejar el campo intacto por quedarnos en la orilla, sino entrar al terreno y hacer algo con el ✨❤️☠️