07/01/2022
En un nuevo viaje completado
en un nuevo ciclo terminado
declaro:
A todas las que fui un día, gracias.
A mis partes ya muertas, gracias.
A mi pasado ya cumplido, gracias.
A mis partes olvidadas que dejé en lugares que ya no recuerdo, gracias.
A mis partes que alguna vez se quebraron en miles de pequeños trozos que jamás encontré de nuevo, gracias.
A mis partes vacías que alguna vez intenté llenar con distracciones, apegos y obsesiones, gracias.
A mis partes frustradas y enfadadas por los deseos jamás cumplidos, gracias.
A mis partes que ya no van conmigo y ni siquiera me hacen sentido, gracias.
A mis partes que no quise ni pude abrazar jamás, gracias.
A mis partes que no se atrevieron a marcar límites por no ser aceptadas, gracias.
A mis partes que alguna vez se maltrataron y dejaron maltratar por otros, gracias.
A mis partes que no creyeron en sí mismas, gracias.
Hoy, celebro la vida y canto fuerte ante este nuevo nacimiento.
A mis partes ya muertas, las abrazo, las amo, las honro, agradezco y despido, pues fueron lo que mejor pude hacer por mí en aquel momento y lugar, por lo tanto, no las critico, sino que les rindo todos mis honores.
Es por ello que hoy más que nunca, siento que puedo volver a nacer, desnuda y sin corazas, como una mujer de loto. Ya que las corazas no son necesarias cuando das la bienvenida a la autenticidad y a la propia luz.
Desde toda mi simplicidad me permito nuevamente abrazar la vida, hoy más fuerte que antes, para dar mi primer aliento vital en este nacimiento.
Querida y amada versión antigua, ya cumpliste tu rol, te dejo ir.
Autora: Ximena Nohemí
Relatos del cántaro
Fuente: https://www.cantarosagrado.cl/2017/07/14/la-fecha-de-nacimiento-un-momento-para-dejarse-morir-y-renacer/