27/07/2026
, el papanicoláu es la mejor prueba que se utiliza para la detección del CaCu,
A nivel internacional, el CaCu continúa siendo el cuarto tipo de cáncer más frecuente, con cerca de 604,127 casos y con 341,831 decesos, y son los países en vía de desarrollo los más afectados, ya que la mortalidad por esta causa se eleva hasta en 52 %, de acuerdo con el IMSS. En México, el INEGI reportó que en 2022 hubo 4,253 defunciones por CaCu, y fue la segunda causa de mortalidad en mujeres y el segundo tipo diagnosticado después del cáncer de mama.
Factores de riesgo para el CaCu:
Inicio de vida sexual activa antes de los 18 años.
Múltiples parejas sexuales (sin protección).
Infección causada por el virus de papiloma humano (VPH), del cual algunas de sus cepas (VPH16 y VPH18) están asociadas al desarrollo del CaCu.
Infección causada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).
Infección por clamidia.
Sistema inmunológico débil.
Uso prolongado de anticonceptivos orales.
Haber tenido un embarazo a término antes de los 20 años.
Más de tres embarazos a término.
Obesidad.
Sedentarismo.
Tabaquismo.
Consumo de alcohol.
Bajo consumo de frutas y vegetales.
Antecedentes familiares de CaCu.
¿Cómo se realiza el papanicoláu?
En instituciones de primer nivel de atención a la salud, como clínicas y unidades de medicina familiar, sin costo y sin necesidad de ser derechohabiente. El procedimiento consiste en la inserción de un espéculo vaginal de metal o de plástico en el canal vaginal para visualizar el cuello uterino. Posteriormente se inserta una espátula ayre de madera que se apoya en el cuello uterino y se gira para recolectar células de esa zona.
Colposcopia :
Inspección visual con ácido acético (IVAA). La IVAA es una prueba de detección que se puede realizar con pocas herramientas y a simple vista. Es posible prevenir el cáncer de cuello uterino y, si se encuentra en fase temprana, es curable. La vacuna contra el VPH, los exámenes de detección de rutina y el tratamiento de seguimiento apropiado, cuando es necesario, previenen casi todos los cánceres de cuello uterino.
La vacunación contra el VPH es una forma segura y eficaz de ayudar a prevenir el cáncer de cuello uterino. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó el uso de la vacuna Gardasil 9 en mujeres y hombres de 9 a 45 años. Aunque esta no sirve como tratamiento de una infección para el VPH existente.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan la vacunación de rutina contra el VPH en niñas y niños de 11 o 12 años; es posible aplicar la primera a los 9 años de edad. La vacuna contra el VPH se administra en series de dos o tres dosis, según la edad del individuo. Los CDC aconsejan que las personas que inician la serie antes de los 15 años reciban dos dosis, y quienes comienzan la serie de vacunas cuando tienen 15 años o más, o si presentan inmunosupresión debido a ciertas afecciones, reciban tres dosis