22/08/2024
Esa es la división que habita en toda persona que habla.
Para el psicoanálisis, en el ser hablante existen fuerzas o instancias que se contraponen, que entran en conflicto, y que nos convierten en seres divididos por el lenguaje.
Divididos entre aquello inconsciente que pulsa por hacerse reconocer y aquella parte de nuestro yo que se defiende de eso.
División entre lo que creemos que somos, lo que creemos que los otros quieren que seamos, y lo que efectivamente somos (falta en ser).
División entre lo que deseo y lo que me gustaría desear, división entre lo que busco y lo que encuentro efectivamente en el campo del deseo (siempre insatisfecho), división entre lo que me gustaría hacer o decir y lo que efectivamente puedo hacer o decir.
División entre lo que pulsa en el ello como modo de satisfacción persistente y la defensa contra esa moción pulsional.
Para el psicoanálisis no existen seres completos o perfectos, ni posibilidad de llegar a esa completud tan esperada. Se trata de saber hacer con el límite mismo de nuestra vida, con la falta, con lo incontrolable, de un modo creativo y saludable.
¿Qué opinan?, ¿cómo se llevan con ustedes mismos? 🧠✨
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