16/08/2026
Las heridas de la infancia no siempre se manifiestan como recuerdos claros. A veces aparecen en la forma en que nos relacionamos, en el miedo al rechazo, en la necesidad de aprobación, en la dificultad para poner límites o en la manera en que respondemos a ciertas situaciones. 🌱
Sabemos que muchas de nuestras creencias sobre nosotros mismos, los demás y el mundo pueden estar influenciadas por experiencias tempranas. Y entendemos que reconocer estas experiencias puede ayudarnos a relacionarnos con ellas de una manera más flexible y compasiva.
Comprender nuestras heridas no significa vivir anclados al pasado ni buscar culpables. Significa observar nuestra historia con curiosidad, identificar los patrones que ya no nos sirven y acercarnos a la vida que queremos construir en el presente.
✨ Tu historia puede influir en ti, pero no tiene por qué definir cada uno de tus pasos.
💭 ¿Hay algún patrón o reacción que hoy comprendas mejor al mirar tu historia?