15/05/2026
Hoy me siento profundamente feliz y agradecida al mirar hacia atrás y reconocer todo lo que he logrado hasta ahora en mi carrera.
La medicina me ha permitido conocer la vida desde muchas formas: desde la estética, el acompañamiento, la responsabilidad, el cansancio, la vocación y ahora desde este nuevo camino que tanto soñé: realizar una residencia médica en Ginecología y Obstetricia.
Durante mucho tiempo fue un sueño que también me daba miedo, por la gran responsabilidad que implica cuidar la vida, la salud y los momentos más importantes de tantas mujeres. Sé que apenas voy iniciando y que será un camino largo, lleno de retos, aprendizaje y crecimiento; pero hoy puedo decir que, a pesar de los días difíciles, cada día me gusta más.
La autoexigencia nos ciega tanto que se nos olvida detenernos a ver cuánto hemos crecido. A veces pensamos que estamos estancados, cuando en realidad estamos construyendo algo que nuestra versión de niña apenas podía imaginar.
Nada de esto sería posible sin mi familia, sin las personas que me han acompañado y, sobre todo, sin la ayuda de Dios.
Sabrina bebé: estoy muy orgullosa de ti.
La vista desde el otro lado sí es espectacular. 🫶🏻