23/08/2026
Paralelismo Simbólico entre Temazcal y las 3 letras madres del Cábala...... interesante 💫
EL TEMAZCALLI Y LAS TRES LETRAS MADRES DE LA CÁBALA
Un encuentro simbólico entre antiguas sabidurías
Por: Dhc Lo**ta Vargas Martínez – Malinalticitl
Cuando estudiamos con atención las antiguas tradiciones de la humanidad, encontramos correspondencias que resultan profundamente sugerentes.
En la tradición cabalística, particularmente en el antiguo Séfer Yetzirá o Libro de la Formación, las veintidós letras hebreas se organizan en tres letras madres, siete dobles y doce simples.
Las tres letras madres son:
Alef – א – Aire, aliento, espíritu.
Mem – מ – Agua.
Shin – ש – Fuego.
El Séfer Yetzirá establece con ellas una extraordinaria relación entre el Universo, el tiempo y el ser humano. El fuego se vincula con el calor; el agua, con el frío; y el aire actúa como principio mediador y equilibrador entre ambos.
Cuando observo este antiguo conocimiento encuentro un hermoso paralelismo simbólico con el temazcalli, aunque pertenezcan a tradiciones históricas diferentes.
El temazcalli es, en la tradición ancestral del Anáhuac, representación del vientre de la Tierra.
Allí también encontramos elementos fundamentales de la naturaleza actuando simultáneamente:
La Tierra, que nos contiene.
El Agua, que al tocar las piedras calientes se transforma.
El Aire, que respiramos y que conduce el v***r, los aromas y el aliento.
El Fuego, que calienta las piedras y hace posible la transformación.
La Tierra recibe.
El Agua transforma.
El Aire comunica.
El Fuego activa.
Y el ser humano se encuentra en medio de todos ellos.
Por eso considero al temazcalli un extraordinario recinto de alquimia natural y humana.
No pretendo afirmar que la Cábala y la tradición del temazcalli tengan un origen común. Son caminos culturales distintos. Lo verdaderamente fascinante es observar cómo seres humanos separados por geografías, lenguas y tiempos descubrieron principios semejantes al contemplar la naturaleza, el cosmos y su propio interior.
El Séfer Yetzirá relaciona sus tres letras madres no solamente con los elementos, sino con el cosmos, el tiempo y el cuerpo humano.
Y algo semejante podemos contemplar simbólicamente dentro del temazcalli: macrocosmos y microcosmos encontrándose en un espacio ceremonial determinado.
Entramos al vientre de la Tierra.
Respiramos.
Recibimos el agua.
Sentimos el fuego.
Experimentamos el v***r.
Escuchamos nuestro corazón.
Y durante un espacio-tiempo particular, el ser humano tiene la posibilidad de recordar que no se encuentra separado de la naturaleza: es naturaleza consciente de sí misma.
Quizá por ello las antiguas enseñanzas continúan sorprendiéndonos.
"Nada hay nuevo bajo el Sol".
Desde tiempos remotos, mujeres y hombres sabios observaron principios universales y los expresaron mediante letras, números, símbolos, ceremonias, mitos y enseñanzas.
Cambian los lenguajes.
Cambian los pueblos.
Cambian los símbolos.
Pero determinadas preguntas esenciales permanecen.
¿Quiénes somos?
¿De dónde venimos?
¿Cómo armonizamos nuestro mundo interior con el Universo que nos contiene?
El temazcalli puede ser comprendido, desde esta perspectiva, como un lugar en donde Tierra, Agua, Aire y Fuego participan en un proceso de transformación, permitiendo al ser humano buscar nuevamente su centro.
Un vientre.
Un microcosmos.
Un recinto de transformación.
Un punto de encuentro entre la Tierra y el Cielo.
Vivan la experiencia del temazcalli, allí donde se encuentren, siempre dentro de una tradición responsable, respetuosa y bien conducida.
WP: 442 186 8221
Con Amor Inphinito: Malinalticitl