25/05/2026
Por primera vez en la historia, México tiene menos hijos que Estados Unidos. Sin titulares, parte tres y final.
En el mismo número de Fertility and Sterility donde se publicaron los dos artículos que comentamos las semanas pasadas, Nicholas Eberstadt, demógrafo del American Enterprise Institute en Washington, cierra la conversación con un dato que no puedo dejar pasar.
Citando estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Eberstadt registra que por primera vez desde que se llevan estos registros, la fertilidad en México es menor que en Estados Unidos. Hace dos generaciones, las mujeres mexicanas tenían en promedio entre seis y siete hijos. Hoy tienen alrededor de 1.6. Es una de las transiciones demográficas más veloces documentadas en la historia, más rápida incluso que la china en términos relativos.
No somos espectadores de lo que pasa en Japón o en Corea del Sur. Somos parte del mismo fenómeno, con menos tiempo para prepararnos.
Eberstadt aporta una observación que me parece importante para nuestra práctica clínica. Hace décadas, el economista Lant Pritchett demostró que la fertilidad real de un país correlaciona en más del 90 por ciento con la fertilidad deseada por sus mujeres. Es decir, las parejas tienen más o menos los hijos que quieren tener. El problema demográfico actual no es que las parejas no puedan tener hijos. Es que cada vez quieren tener menos.
Esto tiene una traducción directa en consulta. La reproducción asistida es una herramienta extraordinaria para las parejas que sí desean tener hijos pero su biología les pone obstáculos. Para esas parejas, la fertilización in vitro, la inseminación intrauterina o la preservación de la fertilidad pueden ser la diferencia entre cumplir o no su proyecto de vida. Por ellas vale la pena cada protocolo bien indicado, cada estudio bien hecho, cada conversación honesta sobre probabilidades reales.
Lo que la reproducción asistida no es, y este es el matiz que Eberstadt subraya con datos, es una solución poblacional. No va a revertir la trayectoria demográfica de un país. Su valor es individual, profundamente personal, profundamente importante para cada pareja que la necesita. Pero no es magia colectiva.
Cerrando esta serie de tres publicaciones, lo que me llevo de leer estos tres artículos es esto.
Las pacientes que llegan a consulta hoy con dificultad para embarazarse no están fallando en algo. Están viviendo, en su biología y en su contexto, una transformación de civilización que casi nadie les ha explicado con claridad. Nuestra función como especialistas en biología reproductiva no es vender soluciones mágicas. Es escuchar, evaluar con rigor, informar con honestidad y ofrecer la herramienta correcta cuando está indicada.
A veces esa herramienta es una conversación sobre tiempos. A veces es una evaluación de reserva ovárica. A veces es manejar miomas o endometriosis o síndrome de ovario poliquístico. A veces es inducción de ovulación. A veces sí es reproducción asistida. Y a veces es simplemente acompañar el duelo de un proyecto que la biología ya no permite.
Si tienes preguntas sobre tu fertilidad, llevas tiempo intentando un embarazo o quieres conocer tu situación reproductiva antes de tomar decisiones, escríbenos por WhatsApp al 951 149 99 23. Atendemos en Oaxaca capital, Juchitán, Tuxtepec, Huajuapan de León y Tlaxiaco.
Referencia: Eberstadt N. Depopulation globally and in the Asia-Pacific: the shape of things to come. Fertility and Sterility 2026;125:203-7.