26/06/2014
TERCER MOLAR (MUELA DE JUICIO) UN TORMENTO
Los molares del juicio son normalmente cuatro, dos en la arcada dentaria inferior y dos en la superior, guardan la posición más posterior en los maxilares por detrás del segundo molar, llamándose por este motivo: TERCER MOLAR.
Inician su formación dentro de los huesos maxilares aproximadamente a los nueve años de edad, la corona queda completamente formada alrededor de los 14 años e inicia su erupción (salen) en la cavidad bucal entre los 17 y 19 años.
Cuando los molares del juicio tienen suficiente espacio en los maxilares para poder erupcionar verticalmente, lo harán y podrán funcionar en forma adecuada como cualquier otro molar.
Ahora ¿Qué pasa si NO hay espacio adecuado para que salgan completamente? La respuesta es: Quedan atrapados total o parcialmente en el hueso llamándose a esto “inclusión dentaria”.
Estas inclusiones dentarias pueden causar los siguientes problemas:
*Caries dental producida por el cúmulo de placa bacteriana entre el segundo y tercer molar, debido a lo difícil que es limpiar adecuadamente esa área. Esta lesión cariosa es de rápida evolución.
*Infección de la encía alrededor del tercer molar incluido o parcialmente erupcionado es muy frecuente.
*En la boca existen muchas bacterias las cuales pueden penetrar por detrás del segundo molar e iniciar una infección en la encía del tercer molar. Causando inflamación y dolor en esa área, este cuadro infeccioso es llamado pericoronaritis.
La pericoronaritis tiene manifestaciones clínicas comunes, independiente de su forma clínica de presentación, las mismas serán descritas a continuación.
Se observa en la infancia, la niñez y en los comienzos de la edad adulta, de 20 a 30 años de edad y más frecuente en zona de terceros molares inferiores.
- Dolor punzante.
- Tejido pericoronario enrojecido y edematoso.
- La inflamación se extiende a los tejidos blandos adyacentes.
- Amigdalitis y absceso peri tonsilar o faríngeo.
- Puede observarse presencia de pus.
- Dificultad a la masticación.
- Presencia de trismo o limitación a la apertura bucal.
- Halitosis.
- Disfagia.
- Toma del estado general (escalofrío, hipertermia o fiebre)
Linfadenopatía cervical con mayor frecuencia en la cadena submandibular, ganglios dolorosos y endurecidos.
*Infección crónica en el hueso, provocando la destrucción de éste a nivel del tercer molar, pudiéndose propagar hacia los molares adyacentes, corriendo el riesgo de perderlos también.
*Constante presión del molar del juicio puede destruir gradualmente la parte posterior del segundo molar. El paciente NO tiene molestias hasta que es demasiado tarde.
*Formación de quistes de origen dental, dando como resultado una cavidad anormal en el hueso, que requiera de una intervención quirúrgica para quitarlo.
*Terceros molares incluidos pueden causar dolores de tipo neurálgico, que se irradian hacia la cabeza, cara, oídos, cuello y dientes superiores o inferiores.
*Cuando los terceros molares NO tienen espacio suficiente para su erupción en la boca, presionan los demás dientes, causando que se muevan y se desalinien.
*Los molares del juicio, actúan como factores predisponerte, para que se presenten problemas (dolor y chasquido), en las articulaciones de la mandíbula con el cráneo.
CONCLUSIONES
Como podemos observar, los terceros molares causan muchos y variados problemas, por lo que recomendamos que las personas que tengan, una o más de las complicaciones antes enumeradas, se efectúen la o las extracciones de esos molares por su propia conveniencia.
Las extracciones tempranas (entre los 14 y 17 años) de los molares del juicio, es la mejor alternativa de tratamiento para así evitar en lo posible, futuras complicaciones.