23/05/2026
De lo mas bello y lleno de una gran verdad que he leído ❤
No todos llegamos al mundo con las mismas posibilidades, ni poseemos las mismas capacidades, ni vamos a vivir las mismas experiencias... No!, no tenemos los mismos gustos, ni los mismos tiempos, ni las mismas prioridades, ni los mismos intereses, como tampoco compartimos las mismas emociones, sentimientos, pensamientos, creencias, costumbres, limitaciones o maneras de actuar. No todos venimos a este mundo con el mismo propósito, ni vamos a vivir las mismas experiencias; no tendremos las mismas oportunidades, ni contaremos con las mismas herramientas... No!, no todos vemos, sentimos, percibimos, interpretamos, interactuamos o reaccionamos con el mundo que nos rodea de la misma manera en la que lo hacen los demás.
Si!, venimos del mismo sitio y vamos hacía el mismo lugar, pero No!, no somos, ni sabemos, ni podemos, ni vemos, ni queremos lo mismo que el resto....
Todo lo antes mencionado debería ser un motivo más que suficiente para abandonar esa cruel práctica, que realizamos hacia nosotros mismos, de compararnos con los demás.
Cada uno de hace lo que puede, con lo que sabe y con lo que tiene, no todos tenemos las mismas posibilidades, ni a todos se nos abren las puertas de par en par, por eso algunos pueden menos y otros pueden más... por ese motivo, algunos llegan rápido y otros se tardan vidas en llegar...
Se pierde mucho tiempo observando a los demás y a veces lo único que se precisa es hacer silencio y escuchar...
Algunos escuchan a su alma y otros escuchan a su humanidad...
No te lastimes, ni te pierdas, ni te retrases, no compares tu camino, ni tu vida, ni tu persona con la de nadie más...
Sin comparaciones, práctica la autenticidad y pregúntale a tu alma que es lo que la hace vibrar.
Valeria.