08/08/2026
Reich, el padre de la psicoterapia corporal, describió el cuerpo como una serie de anillos. Siete cinturones de tensión que van de los ojos a la pelvis, cada uno capaz de retener una emoción que en su momento no se pudo sentir.
No es una metáfora. La mandíbula que no descansa, el diafragma que se cierra cuando algo asusta, la cadera trabada: son lugares donde el cuerpo aprendió a contener algo. Miedo, rabia, llanto, ternura que no encontró a dónde ir. En el análisis bioenergético cada anillo tiene su historia, y leerla es el oficio de la lectura corporal.
Hay un detalle aquí: los anillos no se sueltan en cualquier orden. Primero los de arriba, los que te dejan ver y nombrar lo que sientes. Si se destraba la pelvis antes que los ojos, sube una ola de emoción que el cuerpo todavía no puede sostener. Por eso esto se aprende con método y con alguien enfrente, no leyendo un post.
Guárdalo si trabajas con cuerpos. Y si quieres empezar por ti, comenta TIPOS y te mando la guía de las seis estructuras.