25/05/2026
Cuando nos centramos únicamente en buscar que está "roto" en la biología, olvidamos una pieza fundamental del rompecabezas: la biografía de la persona.
Si nos detenemos a observar más allá de la etiqueta, esas conductas que desde afuera parecen incomprensibles o secas clasifican fríamente como síntomas de una enfermedad sin cura, muchas veces son respuestas comprensibles (aunque extremas) frente al dolor humano.
Antes de lanzar un diagnóstico que marque toda una vida, necesitamos cambiar la perspectiva. En lugar de preguntar ¿qué enfermedad tiene?, deberíamos preguntarnos ¿de qué tuvo que protegerse? ¿en qué contexto tuvo que aprender a sobrevivir así?
Autora: Psic Karolina Manrique Mattos