27/05/2026
Hay personas que crecieron recibiendo tan poco emocionalmente… que aprendieron a llamar amor a las migajas.
Entonces agradecen atención básica, normalizan vínculos inestables y terminan conformándose con relaciones donde casi siempre sienten incertidumbre, distancia o carencia emocional.
Porque cuando una persona crece sintiendo que tiene que ganarse el cariño, la atención o el amor… también puede empezar a creer que merecer mucho es “pedir demasiado”.
Y vivir acostumbrándote a recibir menos de lo que necesitas emocionalmente también termina afectando tu autoestima, tus relaciones y la forma en la que te vinculas con los demás.