09/08/2025
El Chicharito y el machismo...
Durante años he estado en la observación de hombres y mujeres, cada vez se me hace más compleja la dinámica sana en la relación de ambos sexos y esto es porque hay mucho ruido alrededor, en verdad cuesta diferenciar lo que ayuda y lo que trae violencia, sin embargo hay un ingrediente común en lo que provoca la violencia, la arrogancia.
Citando a un compañero de la universidad cuando le hicieron una pregunta con tendencia a juzgar la diversidad en las parejas dijo – Somos libres y nada nos detiene – así mismo como he dicho desde hace mucho tiempo – Para barrer, trapear y lavar trastes sólo se necesitan manos – Actualmente tenemos una diversidad de tareas y funciones que sólo requieren de tener coraje para que se puedan desempeñar, no hay diferencia entre si se hace con el cabello largo o corto, hay tantas herramientas hoy en día que si el cabello podría ser un estorbo te pones un gorro y se termina la discusión, es ridículo que en la época postmoderna no ocupemos los millones de instrumentos que ahora hace posible que desempeñemos cualquier actividad, y siguiendo con el hilo de la libertad de la que se goza en esta época donde puedes darte el lujo de elegir hasta el color del lapicero con el que escribes, no hay detalle más superfluo y significativo, lograr una identidad propia es increíblemente sencillo, la variedad de formas, sabores, colores, sensaciones, es casi infinita.
Si nos ponemos a ver la vida de nuestros ancestros estamos completamente en otra dimensión. Escuché a una dama decir – Antes eran roles asignados – bueno en realidad antes ni siquiera había opción, las nanitas y los tatitas fueron sacando a sus hijos adelante con lo que tenían en las manos, no se trataba de un rol, para sostener la vida se ocupaban en alimentar bocas y se hacía lo mejor posible con las escasas herramientas que había para poder desempeñar los trabajos. Vemos lo terriblemente frágiles que son los niños y lo aterradoramente inquietos cuando son pequeños, por supuesto que ocupan de ojos que los estén viendo, y no sólo es cuidar que no se maten sino que además hay que darles casa, vestido y sustento, los roles nacieron después, primero fue sostener la vida. Hoy hay guarderías, escuelas, incluso hasta universidades para los bebotes que permiten que los padres/madres ahora puedan despreocuparse y ocuparse en otro trabajo que no sea el estar al pendiente y perderte en la vida de tus hijos. Ya quien no lo toma es por elección, no una asignación.
Ahora retomamos el – Somos libres y nada nos detiene -, en realidad ¿No sé a quien se le ocurrió decir que vivir con los roles de antes era peor que vivir con las posibilidades de hoy?, ¿En verdad se trata de devaluar, denigrar, socavar, aniquilar? que tanta rabia tiene que tener tu corazón como para atreverte a decir ¿Cuál es la forma correcta de vivir? Es casi tan fascista como denigrar a una mujer porque prefiere quedarse a cuidar de sus hijos y casa en lugar de un trabajo remunerado. Recuerden, en realidad llegamos a una evolución tan alta donde ahora es una decisión.
Aquí lo importante es poder ver que el peor veneno es la arrogancia, yo recuerdo a una dama decir – Yo traigo en mi bolso collares y cuando las mujeres me preguntan ¿Qué haces? S**o los collares y les digo que los vendo, me va mejor mintiendo que diciendo la verdad, que a mi me gusta más cuidar de mis hijos y casa, porque si les digo la verdad me tachan de que vivo sometida, y nada que ver -.
La vida tiene tantas posibilidades y tendríamos más beneficios si en lugar de estar diciendo que es lo correcto o lo incorrecto pudiéramos poner nuestros ojos en aquello que me hace especial y que al mismo tiempo es un regalo que tengo para los demás, se vive demasiado tiempo intentando descifrar los buenos y malos que nos perdemos de para lo que soy bueno y en lo que soy malo, debería ser una materia desde primaria, sino vemos a cualquier hijo de vecino queriendo desempeñar un trabajo que le queda grande y terminan con frases como – Nadie ve mi potencial – porque su mamita le dijo que era el mejor del mundo mundial.
Claro que para poder admitir que tenemos limitaciones uno debe conocerse y reconocerse, este es un proceso de madurez que no todos están dispuestos a realizar porque enfrentarte con la persona que eres y lo que tienes no es cómodo, menos en una sociedad que abusa de la idea de que debes ser la mejor, la mujer perfecta, cero errores, entonces te venden filosofías, pedagogías, psicologías, como – No dependas de nadie -, - La persona más importante eres tu -, - mereces vivir feliz -, -Perdonar es para ti no para el ojete -, etc, etc, etc. Nuevamente la arrogancia que nos nubla la mirada y nos hace perdernos de la necesidad que tenemos de los otros.
Un consejo para un primer paso en “reconocerme” sería ver cuales son los favores que te piden y cuales le piden a otra persona, esos que no te piden a ti es porque eres malo en esa área. Claro que la arrogancia nos hace decir -Ustedes se lo pierden – antes de poder decir – Le sale mejor al otro -. Este es un primer paso, hay muchos más y para quien en verdad desea reconocerse necesita de terapia, desarrollo personal, trabajo interior, no hay otro camino.
Esto quiere decir que si empezamos a reconocer aquello que nos sale bien a nosotros y a los otros será más sencillo poder conformar relaciones donde exista el aprecio, una base fundamental para poder llevar una relación de pareja, si eres incapaz de apreciar la forma en que el otro hace, resuelve, completa, las tareas de una pareja, entonces en realidad no hay posibilidad de que el amor pueda desarrollarse en la relación.
Así que para conformar una pareja ayuda más que madures para reconocer quien eres y lo que sabes hacer, ver con aprecio lo que sabe hacer la otra persona y ser lo suficientemente humilde para reconocer que esa tarea le sale mejor, con esto se abre el espacio donde a la otra persona me hace un bien y yo le hago un bien desde lo que podemos regalarnos en aprecio.
¿En qué eres bueno?, ¿Qué te sale mal?
Escrito por Luis Anatolio Dueñas Escobar