26/08/2026
A veces, detrás de una conducta que nos desespera, hay un niño que todavía no tiene las palabras ni las herramientas para expresar todo lo que está sintiendo. 🫂
Y sí, acompañar un berrinche puede ser agotador. Sobre todo cuando ocurre en el peor momento, cuando tenemos prisa o cuando sentimos que “nada funciona”. Pero cambiar la pregunta de “¿por qué se está portando así?” a “¿qué estará necesitando en este momento?” puede transformar mucho la manera en la que respondemos. 💛
Acompañar sus emociones no significa permitirlo todo ni dejar de poner límites. Significa enseñarles, poco a poco, que pueden sentir enojo, frustración o tristeza sin quedarse solos con todo eso.
Porque la regulación emocional no aparece de un día para otro: primero se aprende acompañados. 🌱
Y ahora cuéntame 👀
¿Qué es lo que más trabajo te cuesta cuando tu hijo tiene un berrinche? Te leo en comentarios. 💬