28/05/2026
DERECHOS IGUALES
28 de mayo
En algún momento, la mayoría de los grupos de AA se exceden en la imposición de reglas... Después de un tiempo, el miedo y la intolerancia disminuyen. [Y nos damos cuenta de que] no queremos negarle a nadie la oportunidad de recuperarse del alcoholismo. Queremos ser lo más inclusivos posible, nunca excluyentes.
"LA TRADICIÓN DE AA: CÓMO SE DESARROLLÓ", págs. 10, 11, 12
Alcohólicos Anónimos me ofreció plena libertad y me aceptó en la Comunidad por ser quien soy. La membresía no dependía de la conformidad, el éxito económico ni la educación, y estoy muy agradecido por ello. A menudo me pregunto si extiendo la misma igualdad a los demás o si les niego la libertad de ser diferentes. Hoy intento reemplazar mi miedo e intolerancia con fe, paciencia, amor y aceptación. Puedo llevar estas fortalezas a mi grupo de AA, a mi hogar y a mi trabajo. Me esfuerzo por llevar mi actitud positiva a dondequiera que voy.
No tengo ni el derecho ni la responsabilidad de juzgar a los demás. Según mi actitud, puedo ver a los recién llegados a AA, a familiares y amigos como amenazas o como maestros. Al reflexionar sobre algunos de mis juicios pasados, me doy cuenta de cómo mi autosuficiencia me causó daño espiritual.
Del libro Reflexiones Diarias.
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Reflexión del día
En AA aprendemos que, como alcohólicos, podemos ser personas excepcionalmente útiles. Es decir, podemos ayudar a otros alcohólicos cuando quizás alguien que no haya tenido nuestra experiencia con la bebida no podría hacerlo. Eso nos hace excepcionalmente útiles. Los miembros de AA son un grupo único porque han transformado su mayor derrota, fracaso y enfermedad en un medio para ayudar a los demás. Quienes hemos pasado por lo mismo somos quienes mejor podemos ayudar a otros alcohólicos. ¿Creo que puedo ser excepcionalmente útil?
Meditación del día
Debo intentar practicar la presencia de Dios. Siento que Él está conmigo y cerca, protegiéndome y fortaleciéndome siempre. A pesar de toda dificultad, toda prueba, todo fracaso, la presencia de Dios es suficiente. Tan solo creer que Él está cerca me da fuerza y paz. Debo intentar vivir como si Dios estuviera a mi lado. No puedo verlo porque no fui creado con la capacidad de verlo, de lo contrario no habría lugar para la fe. Pero puedo sentir su espíritu conmigo.
Oración del día
Ruego poder experimentar la presencia de Dios. Ruego que, al hacerlo, nunca más me sienta solo ni indefenso.
De Veinticuatro horas al día © 1975 por la Fundación Hazelden. Todos los derechos reservados
Fundación CENIT Tratamiento contra las Adicciones