18/06/2026
En los últimos días dos pacientes me dijeron que se habían sentido muy especial y acompañados. Y no saben lo feliz que me hizo 🫶🏻
Porque hay una parte de mi trabajo que muchas veces no se ve. La sesión dura 50 minutos, sí, pero muchas veces yo sigo pensando en mis pacientes después de que termina.
Me encuentro dándole vueltas a algo que me contaron, pensando en qué les podría ayudar, revisando información, leyendo libro, comprando si no tengo, metiéndome a cursos, buscando ejercicios o simplemente tratando de entender mejor lo que están viviendo para poder acompañarlos de la mejor manera posible.
Y no, no hago exactamente lo mismo con todos. Cada paciente es diferente y cada proceso también lo es. Justo por eso me gusta dedicar tiempo a pensar en cada uno de ellos de manera individual.
Obviamente habrá personas con las que no compagine o para quienes mi forma de trabajar no sea la mejor opción, y eso también es parte de este trabajo.
Pero algo que sí me gusta mucho es cuando los pacientes logran sentir ese interés y ese cuidado. Cuando se dan cuenta de que no solamente les escucho durante una hora a la semana, sino que realmente estoy presente, que me importan y que hay mucho trabajo detrás de cada sesión que hago con ellos.
Y la verdad, se siente bonito saber que eso también se alcanza a transmitir. 💖