24/06/2026
A veces permanecemos en lugares, relaciones o formas de tratarnos porque son las únicas que hemos conocido… No siempre es porque nos hagan bien, sino porque nuestro cerebro aprendió que ahí estaba lo predecible, “lo normal” 🫂
Es curioso cómo podemos sentir más miedo de poner un límite que de seguir aguantando algo que nos lastima. Más temor de elegirnos a nosotros mismos que de seguir complaciendo a los demás.
Sabemos que no es lo mejor para nosotros, y al mismo tiempo, es lo que nos resulta conocido y “más fácil” de reproducir.
El autocuidado muchas veces no se siente cómodo, ni se ve lindo como en redes sociales: Decir "no", pedir ayuda, descansar, alejarte de lo que te hace daño o hablarte con más compasión puede sentirse extraño.
Cuidar de ti incluso puede generar culpa, ¡Que si lo sabre yo!
Pero sentirse extraño no significa que esté mal.
A veces, el amor propio comienza justo ahí: en atreverte a cuestionar aquello que siempre pareció "normal" y darte la oportunidad de construir una forma de vivir sea segura, respetuosa y amable contigo.
Cuidar de ti no siempre consiste en volver a lo conocido. A veces consiste en crear, por primera vez, un lugar donde puedas sentirte en paz. 💙
- Etna Cendejas, tu psicóloga favorita.