13/08/2026
Cada historia de violencia es única, así como cada duelo también lo es.
No todas las personas viven la violencia de la misma manera, porque no todas pierden lo mismo. Detrás de una relación violenta no solo hay agresiones; también hay sueños rotos, ilusiones que se desvanecen y partes de uno mismo que parecen perderse en el camino.
Quien ha vivido violencia de género puede experimentar el duelo por la pérdida de:
💔 La pareja que creyó tener.
🌱 El proyecto de vida que imaginó.
🩺 Su salud física, emocional y mental.
🕊️ Su tranquilidad y su sensación de seguridad.
🤍 Su dignidad y autoestima.
💰 Su estabilidad económica.
🌸 Su identidad, al dejar de reconocerse a sí misma.
Y estas son solo algunas de las pérdidas que pueden aparecer.
Por eso, la tanatología es una herramienta profundamente valiosa en el acompañamiento de personas que han vivido violencia. No solo ayuda a sanar las heridas visibles, sino también a reconocer todo aquello que se perdió, darle un lugar a ese dolor y comenzar, paso a paso, un proceso de reconstrucción.
Porque sanar no empieza cuando termina la violencia; sanar empieza cuando nuestras pérdidas son reconocidas y acompañadas con respeto, empatía y esperanza. 💜