27/07/2026
La forma en la que te conviertes en madre no termina cuando tienes a tu bebé en tus brazos.
Permanece en tus pensamientos.
Permanece en tu cuerpo.
Permanece en la forma en la que te miras a ti misma como madre.
Algunas mujeres salen del nacimiento sintiéndose fuertes, con una parte de sí mismas, reconociendo que hicieron algo poderoso.
Y otras mujeres salen reproduciendo de nuevo en su cabeza los momentos donde no terminan de comprender totalmente lo que sucedió.
Momentos donde quizás sucedieron cosas con las que no estaban de acuerdo... cosas que no se sienten del todo bien, pero que nadie nunca se las explicó.
Y, lo más dífícil:
A la mayoría de nosotras se nos dice y se nos repite en diferentes escenarios:
“Así es el nacimiento”
“Eso es normal”
“Eso viene con el paquete de convertirse en madre”
Pero no es cierto.
Mereces sentirte segura.
Mereces ser escuchada.
Mereces ser parte de cada decisión que involucren a tu cuerpo y/o a tu bebé.
Así que sí el convertirte en madre te dejó con preguntas o sentimientos que no puedes nombrar del todo,
no estás loca.
Y, definitivamente, no estás sola.
En Nacer Tranquilo te acompañamos a lo largo de todo el proceso; desde el embarazo, durante el nacimiento y el primer año de tu posparto con diferentes servicios y actividades pensadas especialmente para que tu experiencia sea positiva, satisfactoria y engrandecedora.